Anécdotas de año nuevo

(cc)flickr.com/Creativity+ Timothy K Hamilton

No importa si están en un grupo que no habla español, si se corta la luz o si recibes las 12 en el baño, porque lo bueno del año nuevo es que se vive como una gran fiesta al rededor del mundo y por muchos tropiezos que tengas esa noche, igual lo vas a pasar bien y te vas a abrazar con el que se te cruce.

Como es una gran celebración, es común que esté llena de sucesos divertidos y por eso en Belelú seleccionamos algunas anécdotas de año nuevo.

Empezamos por nuestra periodista Denisse Leigthon. Ella recibió el 2008 corriendo a oscuras por las calles de Valparaíso con su familia y amigos. Todo partió después de la cena de año nuevo cuando el amigo que había preparado la comida decidió ducharse antes de ir a ver los fuegos artificiales al puerto, pero entró al baño a penas unos minutos antes de la doce. Como la paciencia se acababa, Denisse y el resto decidieron salir antes que él y comenzaron a correr porque la hora llegaba y los iba a pillar en la calle. En mitad de la carrera se cortó la luz y Valparaíso quedó completamente negro, pero los Leigthon no se iban a quedar sin el abrazo de año nuevo, así que se lo dieron en la calle, a oscuras mientras corrían y gritaban ¡Feliz año nuevo!.

Angelina Maturana un año nuevo recibió las 12 sentada en el baño. El 29 de diciembre le regalaron un chocolate laxante que hizo efecto 15 minutos antes de darse los abrazos. Tuvo que entrar de urgencia al baño mientras su familia se abrazaba en el living de la casa. Se sentía tan mal, que no pudo salir hasta las 12.30 y recién a esa hora abrazó a los que quedaban en el lugar. Por supuesto su dolor de estómago no le permitió celebrar más.

Alejandro Vergara el 2006 se dio los abrazos a las cuatro de la mañana en una plaza llena de nieve y rodeado de gente que tomaba alucinógenos. Alejandro es chileno, pero en ese tiempo vivía en Eslovenia y se fue a pasar el año nuevo a una plaza repleta de gente que estaba literalmente en otro planeta porque habían tomado un licor que estaba prohibido en Europa porque era alucinógeno. Ninguno hablaba español, pero entendieron que a las 4 de la mañana era el año nuevo en Chile y que Alejandro quería sus abrazos, así es que se los dieron y siguieron con la fiesta.

La mamá de Paz Grifferos pasó las doce arriba de un bus y tomando champaña con los pasajeros y el chofer. Iba a Talca, desde Santiago, a pasar el año nuevo en familia, pero el bus se quedó en pana en mitad del camino y no partió más. Como la media noche no se hace esperar, tuvieron que darse los abrazos entre medio de los asientos con el resto de los pasajeros. De alguna parte salió una champaña y pudieron hacer el brindis en los vasos plásticos que tienen los auxiliares.

¡Mándanos las tuyas!

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