Irse a la playa con amigos
Es lo máximo. Partí re tarde yéndome sola de vacaciones, porque fui bien cabra chica para todo en mi vida. Pero no me arrepiento, a los 17 años empecé a irme con amigos y sintiendo mucha libertad para hacer lo que se me ocurriera, pero igual responsable (dentro de lo responsable que es uno a los 17). Estar todo el día echada, pasar el rato con tus mejores amigos todo el día, comer puras tonteras. Por mucho tiempo mi tradición fue ir al Mcdonalds del lugar donde estuviera. Hasta cuando me iba fuera de Chile, era una forma de ver la situación “financiera” del país, comparado con mi querido Chilito. Por ejemplo, una vez estaba en Florianópolis, Brasil, y fuimos a comer un rico cuarto de libra, pensando que iba a ser muy barato (por luca comías como chancho) y resultó ser uno de los cuartos de libra más caros que he comido, onda el doble de caro. Mal.
Pero lo mejor para mí fue cuando nos fuimos a la playa cuatro amigas a un departamento precioso, súper bien ubicado. Justo estaban dando Gatas y Tuercas que terminó siendo la teleserie DE RIGOR para todas las tardes (Cristián Campos valía cada segundo de eternos comerciales). Y la oncesita en la noche, lo máximo. Marraqueta fresquita, su rica palta (que nunca alcanzaba para todas porque ALGUNAS acaparaban) y mucho cotorreo y risas. No existe mejor carrete que ése.
Y arreglarse para salir, ponerse linda, prestarse maquillaje, pedir la opinión de la ropa, volver a cambiarse y decir: “¿cómo me queda?” con cara de desconfianza frente al espejo y tus amigas respondiendo a coro: “¡ay, te ves regia!” y ¡bum! Golpe positivo a la autoestima. ¡Es magia!
Pero por supuesto no todo es pura buena onda. Algunas veces estar con amigos conviviendo bajo el mismo techo puede generar conflictos. La gente puertas adentro es distinta y muchas mañas propias atropellan las mañas ajenas. He tenido un par de problemitas alguna vez, pero con el tiempo ya casi no existen porque uno también se va poniendo más tolerante, más tranquilo y más abierto a pasarlo bien.
Pero siempre después me da pena. Cuando hay que hacer bolsos para la vuelta, hacer el aseo de una semana de cero orden, volver a la realidad. Agarrar el bus o el auto y partir a la casa. Llegar a tu pieza y estar solita porque tus amigas están cada una en las mismas, echando de menos haber sido familia por un corto tiempo, pero muy muy bien aprovechado. Siempre hecho mucho de menos cuando se acaba, cuando ya es domingo y parte la semana de nuevo… y se cuentan los días para el próximo feriado.
Bueno, espero que todos hayan tenido un buen finde largo y que hayan descansado para partir abril con las pilas súper bien puestas. A mí no me llegó ningún chocolatito, pero lo comido (gracias empanadas de la capital gastronómica de Chile, Concón) y lo bailado (discoteque más sobrepoblada de mi existencia) no me lo quita nadie.
Amigos, ¡los quiero de aquí hasta la luna, vuelta y vuelta!
El film "Joven y alocada" se exhibirá en Festiv...
Quienes sufren migrañas tienen más deseo sexual
España: Indemnizan a mujer afectada por implant...
Una dieta que ayuda a reducir el riesgo de cánc...
México tendrá candidata a la Presidencia: Josef...
Mundos Opuestos: Cuando se junta una ex y actua...
Chile: Mala educación con la ex presidenta Bach...
Isabel Marant: "Creo que no necesitamos más ropa"
Sin comentarios
Irse a la playa con amigos
Deja tu Comentario