Ojo, lo que nos gusta

Lo que nos encanta de ellos.

-En una charla de oficina llegamos a la conclusión unánime que hay una cosa que hacen los hombres y que a nosotras nos mata: ser romántico. Es cierto que cada caso es diferente y que hay algunas que odian que su pareja llegue con chocolates y están aquellas que se aburren con el exceso de mimos. Otras tienen a su lado hombres fríos, tipo "macho alfa", que jamás las llamaría sólo para decirle que la extraña y ellas, con un escudo, dicen que no les importa porque aprendieron a vivir sin esas trivialidades, pero en el fondo mueren porque él llegue con flores.

Así como hay cosas que odiamos de ellos, hay otras con las que realmente suman puntos:

Que te lleven desayuno a la cama. Qué mejor forma de atender a una mujer que dejándola dormir mientras él prepara una bandeja. Además no cuesta nada, a penas les quita media hora de la mañana y los deja muy bien parados a ellos. Conozco a una pareja donde él le lleva el desayuno desde el día que se casaron hace 27 años.

Que lleguen con una flor. Si lo hacen, te arreglan el día automáticamente porque a qué mujer no le gustan las flores. Da lo mismo si no es un gran ramo, de hecho mejor que sea sencillo. Y eso sí que les significa cero esfuerzo, pueden sacar una de la vereda y para nosotras será la más linda del mundo, el tema acá es el gesto.

Qué más sexy que un hombre cocinando, qué bien les queda el delantal y qué mejor cuando los platos con para nosotras. Que él te cocine puede convertirse en el mejor panorama de la semana: lo pasan bien y reafirma el amor que siente por ti con toda la dedicación que pone mientras corta las verduras.

Que preparen el baño, sobre todo en invierno cuando se preocupan de prender el calefactor. También nos encanta que llenen la tina (a las que les gusta estar más rato en el agua) y que entibien las toallas. Es sólo un gesto, pero sepan que los ayuda mucho en la relación y que no cuesta nada: enchufan el aparato y verifican que el agua no se salga de la tina.

Que mantengan el contacto, no ese obvio, sino los mensajes inesperados que dicen que te extrañan. Quizá pueda sonar a marcar territorio, sobre todo cuando lo hacen muchas veces al día (eso pude agotar), pero es lindo de parte de ellos que reafirmen lo que sienten por nosotras. El problema de este tipo de comunicación aparece cuando no ni siquiera avisan dónde están y ellas esperan y esperan por horas por una señal, muy mal.

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