Curso de Aromaterapia en Osmanthus

Se imparten cursos de 4 meses donde se preparan los profesionales aromaterapeutas.

“Está científicamente comprobado que hay aromas que te ponen contenta, como el de la mandarina, naranja dulce y del osmanthus, la flor de la alegría. Otros que te ayudan a controlar la ansiedad y por consecuencia, sirven para el estrés y al bajar de peso. Otras a controlar la presión arterial y volver al ciclo normal de la persona.

Suben las defensas, ayudan a la concentración, relajan y dan bienestar”, señala Sylvia Galleguillos, directora del Centro de Aromaterapia Científico Holística Osmanthus, precursora de estar disciplina en Chile. Ella es la única con licencia para formar profesionales aromaterapeutas en América Latina, gracias a sus estudios en Inglaterra y Francia, donde es parte de la federación internacional de esta disciplina, IFA.

Estos países concentran la mayor parte de investigaciones universitarias sobre los efectos de los aceites esenciales en las personas: “Hay aromas que gatillan neuroquímicos que pueden calmar, estimular la memoria y focalizar las ideas”, explica Galleguillos.

Para el segundo semestre tienen preparados dos cursos: Aromaterapia y la Psiquis abierto a todas las personas y pensado especialmente por la fragilidad emocional que quedó instalada luego del terremoto. Pero es aplicable a otras esferas de la vida cotidiana, como a terapeutas con sus pacientes, madres y profesores con sus hijos y alumnos para controlar el estrés, estudiantes para ayudar a la concentración, estimular la creatividad, la memoria, la capacidad de aprendizaje.

En los adolescentes a controlar la agresividad y apatía características de esta etapa “el olfato ayuda a balancear su sistema endocrino, ayudando también a mejorar o evitar situaciones de timidez, depresión, adicciones, etc.”, apunta la experta. Es un curso que puede servir para uno mismo y para aplicar en los demás, aprender a expresar las emociones armónicamente, a recordar e incluso sanar algunas situaciones, a evocar sensaciones de placer, amor, alegría. Y lograr mayor bienestar, al saber por ejemplo cómo tratar el insomnio, o manejar una situación de rabia o frustración sin que nos consuma ni dañar a otros.

El curso tiene una duración de cuatro meses. “Además, es estéticamente precioso, ya que el material de estudio que entregamos es muy bello. Es un libro que les va a servir por siempre para trabajar los centros energéticos y para entender cómo funciona la química del olfato”, apunta Sylvia Galleguillos, quien dirigirá el curso con apoyo de otras aromaterapeutas y con el apoyo adicional de la doctora Evelyn Calderón, quien abordará el tema de la importancia de los neuroquímicos.

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