Tres mujeres compartiendo a un sólo hombre

Una vez me engañaron con dos mujeres al mismo tiempo y no me di ni cuenta.

Cuando aún era una jovencita universitaria conocí a un chico en un bar -empezamos mal-, más o menos pasados de copas comenzamos a conversar y unas horas después nos estábamos conociendo mucho más íntimamente. Pasaron los meses y teníamos una "relación", de esas supuestamente monógamas, esas donde uno tiene un sólo amante. El problema es que mi contraparte no tenía muy claro el asunto o en realidad no era capaz de mantener una relación con una sola mujer.

Un día conversando con una amiga, me dice -¡No puedo callarlo más! ¡Tu mino te engaña!-. Yo pensé que era una broma, era imposible que me fuera infiel si nos veíamos prácticamente todos los días, yo iba a su casa y el a la mía, las llamadas telefónicas eran interminables, etc. ¿En qué momento podría estar con otra mujer?

Pero mi amiga al parecer no había terminado de entregarme la información, ya que mientras yo pensaba esto en voz alta me interrumpe y dice -¡para! no es una, son dos-. Shock.

¡Tres mujeres compartiendo a un sólo hombre! Yo pensé que era imposible en el mundo en que vivimos, porque sabemos que el tiempo es escaso, entre el trabajo, los estudios, las fiestas, el deporte, (para algunos) los hijos, o lo que sea, no queda tiempo para mantener a tres mujeres felices. Bueno este tipo lo lograba al punto que jamás me di cuenta que tenía dos amantes, a estas alturas ya no sé si yo misma era una de las amantes. Es una locura.

El maldito cumplía todas sus tareas a la perfección, era un pololo casi perfecto y logró mantenerme engañada más de seis meses. Es que el weón era profesional de las artes amatorias, porque le iba pésimo en la universidad, su único deporte era la rayuela corta y la única obligación que cumplía sagradamente era la de acompañar a sus padres todos los domingos a misa, porque era un mamón de culto. Entonces, tenía tiempo para todas y cada una de nosostras.

Cuántos hombres son capaces de desdoblarse y mantener a tres o más mujeres embelesadas al mismo tiempo, sin que ninguna abra la boca para recriminarlo. Lo que no sé es si las otras mujeres sabían lo que ocurría, si es así creo que quizás la mía fue la relación más bella de las tres. Patético.

powered byDisqus