Las estadísticas hablan por sí solas, somos más inseguras pero no nos creemos las dueñas de la calle.


Muchas veces hemos escuchado a más de un hombre decir que las mujeres manejamos mal. Que somos muy temerosas, que no sabemos estacionarnos, que ocupamos los espejos solo para maquillarnos y que siempre le hacemos más de algún cariñito al auto en el estacionamiento del supermercado o del cine. Si bien existen algunas acusaciones que son ciertas, como el hecho de que las minas somos más inseguras a la hora de conducir, las estadísticas de la Comisión Nacional de Seguridad de Tránsito (CONASET) y Carabineros de Chile, coinciden en que los hombres son quienes más tienen accidentes de todo tipo. Por ejemplo, en el año 2009 hubo 17.961 conductores hombres que estuvieron involucrados en accidentes de tránsito, mientras las mujeres registraron sólo 4.049.

Es cierto que hay más hombres en las calles que mujeres -aunque esas diferencias han ido disminuyendo con el paso de los años- y por eso se explica que ellos figuren con un mayor número de colisiones. Pero, según la CONASET, si bien hay menos conductoras que conductores, la cantidad de kilómetros que ambos conducen son más o menos los mismos. De hecho, hoy nosotras andamos más en auto que ellos. Vamos al mall, algunas que son madres se encargan de llevar a los niños al colegio o al médico. Además, la gran mayoría de nostras vamos al súper, mientras muchos deellos solo majean del trabajo a la casa y en carretera.

Hay que reconocer que somos mucho más despistadas que los hombres, aunque siempre demostramos que podemos hacer más de una cosa a la vez. Aunque claramente, nos equivocamos al hacerlo frente al volante. Nos encanta maquillarnos, mirarnos los defectos en los espejos. Hablamos por celular, buscamos cosas en la cartera y algunas se voltean a mirar al niño que va atrás. Por estas mismas razones, muchas veces frenamos muy brusco y hasta encima del auto que está adelante. Pero hay que decir que un hombre que maneja hablando por celular, es lejos lo más descoordinado que se ha visto. Por ejemplo, se abren demasiado para doblar, se van hacia un lado haciendo creer que quieren cambiarse de pista y manejan a dos por hora y por la izquierda. Por eso,ustedes varones, mejor ni intenten hablar por teléfono mientras conducen. Además, otro error típico de los hombres conductores y que realmente es una tontera de su parte, es que creen que porque prenden las luces intermitentes, pueden pararse en cualquier parte, hasta en medio de una autopista para dejar a un amigo. Con eso generan aún más congestión. Por esto es que les recomiendo que mejor se suban a una entrada de autos con las luces de estacionamiento. Aparte, los hombres no ocupan mucho los espejos para estacionarse de cola. Por ello cuando lo hacen, parece que los estuvieran persiguiendo, pues miran para todos lados, en lugar de ocupar esos aparatitos que nosotras ocupamos de lo mejor.

Una de las explicaciones que podemos darle a la diferencia en cuanto a la experiencia que hay entre hombres y mujeres al volante es que por su puesto ellos vienen andando en auto y jugando a que son pilotos de la Fórmula Uno desde que tienen como tres años. Aprenden a manejar mucho más cabros chicos que nosotras y por lo mismo hoy se creen los dueños de la calle, la que suelen transforman en una pista de carrera. Pero por lo mismo, muchas veces con sus osadías olvidan que cuando uno sale a la calle no está manejando sólo un auto, sino que cinco, el propio, el de al frente, el de atrás y los de ambos costados. Recuerden que uno no anda solo en la calle, somos muchos y pensar en ello te convierte en un mejor conductor.

Hombres: tengan en cuenta que no porque manejen más rápido, sean más osados y sean lejos los más agresivos al volante, van a impresionar a la minita que llevan de copiloto. Más que nada, algunas se sienten nerviosas y hasta los ven como histéricos e inmaduros. Por otro lado, con esa actitud han logrado convertirse en los responsables de la gran mayoría de los accidentes carreteros y de ciudad con consecuencias graves y de impacto social. Eso mientras nosotras solo le hacemos raspones inocentes a nuestros vehículos y no andamos creyéndonos las reinas de la ciudad tratando de ganarle el pique al tipo que tenemos al lado.

Keeping sharing simple...
17
Keeping sharing simple...
17

Sobre el autor

Periodista inquieta. Simpática, aunque a veces piensen lo contrario... En twitter @fran_farina

Hace años que se viene hablando de las grandes empresas transnacionales que subcontratan fábricas en países con gran riesgo social ya que de esta manera abaratan costos. El grave problema es que las segundas también tienen el mismo objetivo y para esto tienen paupérrimas condiciones laborales, sus trabajadores a diario se encuentran sometidos a tratos esclavizantes e incluso emplean a niños y los explotan. De acuerdo a la cifra entregada por Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo hay más de 168 millones de niños trabajando, especialmente en la industria de la moda.

937d028bcef0956664fd9609f4a49f3e

Sin embargo, existe una organización sin fines neozelandesa llamada "Child Labor Free" que nació con el objetivo de crear una etiqueta ética la cual acredite que las empresas que la usen no están relacionadas al trabajo infantil en ninguno de los procesos de producción de sus productos. Claro que para esto, la empresa debe someterse a la auditoría independiente de la consultora Ernst & Young. Michelle Pratt es la directora general y fundadora de Child Labor Free y declara que el trabajo de protección a los niños en la industria de la moda se encuentra en paralelo al de los productos con etiqueta "cruelty free" en la fabricación de cosméticos.

libre-de-esclavitud-infantil

"Child Labor Free" cuenta con el apoyo de UNICEF y ya tiene un prototipo de la etiqueta que será presentada en la próxima semana de la moda de Nueva Zelanda.

Caso GAP y Victoria’s Secret

[caption id="attachment_523820" align="aligncenter" width="660"]Child Labor In China Niña China trabajando en el algodón.[/caption] Existen diversos casos al rededor del mundo. Un ejemplo es el de GAP que en 2007 se convirtió en un gran escándalo tras conocerse la investigación del Sunday Observer que reveló que la marca usaba niños para hacer camisetas para niños. ¿Irónico no? También muy conocida es la historia de lo ocurrido con Victoria’s Secret en 2008, la compañía de lencería más famosa del mundo lanzó una campaña publicitaria asegurando que el algodón usado estaba libre de pesticidas y provenía de tratos justos. El asunto es que un año después Bloomberg News publicó una historia que rompería el corazón de millones de fanáticos de Victoria’s Secret en todo el mundo. El medio especializado en economía, informó que en la recolección de este algodón se usaba a varios niños ya que sus manos eran más pequeñas y rápidas, mucho más eficientes para este trabajo. Además, hubo una historia que particularmente la mayoría recuerda y es la de una niña de 13 años que era obligada a trabajar por su padre adoptivo. Ella debía hacer los surcos donde luego se plantaba el algodón y además estaba en pésimas condiciones alimenticias.

Comentarios

comentarios

Relacionados

Hace años que se viene hablando de las grandes empresas transnacionales que subcontratan fábricas en países con gran riesgo social ya que de esta manera abaratan costos. El grave problema es que las segundas también tienen el mismo objetivo y para esto tienen paupérrimas condiciones laborales, sus trabajadores a diario se encuentran sometidos a tratos esclavizantes e incluso emplean a niños y los explotan. De acuerdo a la cifra entregada por Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo hay más de 168 millones de niños trabajando, especialmente en la industria de la moda.

937d028bcef0956664fd9609f4a49f3e

Sin embargo, existe una organización sin fines neozelandesa llamada "Child Labor Free" que nació con el objetivo de crear una etiqueta ética la cual acredite que las empresas que la usen no están relacionadas al trabajo infantil en ninguno de los procesos de producción de sus productos. Claro que para esto, la empresa debe someterse a la auditoría independiente de la consultora Ernst & Young. Michelle Pratt es la directora general y fundadora de Child Labor Free y declara que el trabajo de protección a los niños en la industria de la moda se encuentra en paralelo al de los productos con etiqueta "cruelty free" en la fabricación de cosméticos.

libre-de-esclavitud-infantil

"Child Labor Free" cuenta con el apoyo de UNICEF y ya tiene un prototipo de la etiqueta que será presentada en la próxima semana de la moda de Nueva Zelanda.

Caso GAP y Victoria’s Secret

[caption id="attachment_523820" align="aligncenter" width="660"]Child Labor In China Niña China trabajando en el algodón.[/caption] Existen diversos casos al rededor del mundo. Un ejemplo es el de GAP que en 2007 se convirtió en un gran escándalo tras conocerse la investigación del Sunday Observer que reveló que la marca usaba niños para hacer camisetas para niños. ¿Irónico no? También muy conocida es la historia de lo ocurrido con Victoria’s Secret en 2008, la compañía de lencería más famosa del mundo lanzó una campaña publicitaria asegurando que el algodón usado estaba libre de pesticidas y provenía de tratos justos. El asunto es que un año después Bloomberg News publicó una historia que rompería el corazón de millones de fanáticos de Victoria’s Secret en todo el mundo. El medio especializado en economía, informó que en la recolección de este algodón se usaba a varios niños ya que sus manos eran más pequeñas y rápidas, mucho más eficientes para este trabajo. Además, hubo una historia que particularmente la mayoría recuerda y es la de una niña de 13 años que era obligada a trabajar por su padre adoptivo. Ella debía hacer los surcos donde luego se plantaba el algodón y además estaba en pésimas condiciones alimenticias.
Hace años que se viene hablando de las grandes empresas transnacionales que subcontratan fábricas en países con gran riesgo social ya que de esta manera abaratan costos. El grave problema es que las segundas también tienen el mismo objetivo y para esto tienen paupérrimas condiciones laborales, sus trabajadores a diario se encuentran sometidos a tratos esclavizantes e incluso emplean a niños y los explotan. De acuerdo a la cifra entregada por Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo hay más de 168 millones de niños trabajando, especialmente en la industria de la moda.

937d028bcef0956664fd9609f4a49f3e

Sin embargo, existe una organización sin fines neozelandesa llamada "Child Labor Free" que nació con el objetivo de crear una etiqueta ética la cual acredite que las empresas que la usen no están relacionadas al trabajo infantil en ninguno de los procesos de producción de sus productos. Claro que para esto, la empresa debe someterse a la auditoría independiente de la consultora Ernst & Young. Michelle Pratt es la directora general y fundadora de Child Labor Free y declara que el trabajo de protección a los niños en la industria de la moda se encuentra en paralelo al de los productos con etiqueta "cruelty free" en la fabricación de cosméticos.

libre-de-esclavitud-infantil

"Child Labor Free" cuenta con el apoyo de UNICEF y ya tiene un prototipo de la etiqueta que será presentada en la próxima semana de la moda de Nueva Zelanda.

Caso GAP y Victoria’s Secret

[caption id="attachment_523820" align="aligncenter" width="660"]Child Labor In China Niña China trabajando en el algodón.[/caption] Existen diversos casos al rededor del mundo. Un ejemplo es el de GAP que en 2007 se convirtió en un gran escándalo tras conocerse la investigación del Sunday Observer que reveló que la marca usaba niños para hacer camisetas para niños. ¿Irónico no? También muy conocida es la historia de lo ocurrido con Victoria’s Secret en 2008, la compañía de lencería más famosa del mundo lanzó una campaña publicitaria asegurando que el algodón usado estaba libre de pesticidas y provenía de tratos justos. El asunto es que un año después Bloomberg News publicó una historia que rompería el corazón de millones de fanáticos de Victoria’s Secret en todo el mundo. El medio especializado en economía, informó que en la recolección de este algodón se usaba a varios niños ya que sus manos eran más pequeñas y rápidas, mucho más eficientes para este trabajo. Además, hubo una historia que particularmente la mayoría recuerda y es la de una niña de 13 años que era obligada a trabajar por su padre adoptivo. Ella debía hacer los surcos donde luego se plantaba el algodón y además estaba en pésimas condiciones alimenticias.