Salma Hayek redujo el tamaño de sus senos

La actriz mexicana que se ha hecho todo un espacio en Hollywood con su belleza latina, decidió reducir el aerodinamismo de sus curvas. Concretamente, consideró que el exceso de peso que le dejó su segundo embarazo, que aunque rebajó con una estricta dieta, no le dejó de la forma y tamaño deseado sus pechos, por lo que se hizo una reducción.

Mientras muchas mujeres en el espectáculo aumentan el tamaño de sus senos con costosas, invasivas y peligrosas cirugías, con tamaños que desafían la naturaleza, la gravedad y la salud, algunas otras mujeres consideran que la comodidad es más importante. Bueno, no hay que olvidar que las pechugas de Salma, no eran de ella, o sea, claro, eran de ella, porque ella se las compró. Los implantes ya no le servían para su talla. Y ella estaba arrepentida de haberse operado para ponerse en primer lugar.

Todos sabemos que Salma Hayek es bajita, por lo que unos senos demasiado grandes, pueden hacerla parecer aún más baja. Al momento que la noticia vio la luz, muchas personas reclaman en twitter diciendo que “no lo haga” (bueno, ya lo hizo)  o refiriéndose a la pérdida que eso significa. Supongo que bromean; porque claro, ellos no tienen que cargar con el peso de un par de melones sobre las espaldas todo el tiempo, ellos no tienen que privarse de usar determinada ropa o sostenes.

Recuerdo un episodio de Two and a Half Men, cuando Alan, el quiropráctico hermano del protagonista, le recomienda a Chelsea, la novia de su hermano, que piense en reducirse los senos, porque le duele la espalda. Charlie empieza a sufrir y a quejarse, pero no le queda otra que apoyarse. Cuando están en la sala de espera, le dice que ahora todos le mirarán el trasero. Chelsea se levanta y sale indignada. No hay operación.

Como plana asumida, me cuesta un poco entender a las mujeres que se sacan, pero obviamente, lo hacen porque no se sienten cómodas. Una amiga mía estaba muy apestada y se hizo una liposucción; se quitó el rollito de la espalda y con eso sus pechugas se ven considerablemente más pequeñas. Otras personas conocidas se hicieron reducción. Otra amiga, lo único que quiere es operarse: ha intentado reducirlas bajando de peso, pero lo único que logró, fue quedarse sin poto. Es una operación bastante complicada, pero ellas sentían que lo necesitaban y les sirvió mucho para mejorar su autoestima.

Creo que los hombres son un poco –muy- injustos cuando reclaman o hacen comentarios como “pero para qué se opera, si son tan bonitas”. Claro, a ellos no les cuesta nada mirar. Pero las pechugas no son de ellos, y no les pesan ni les molestan. Si les salieran, serían los primeros en sacar número para la cirugía.

¿Y ustedes qué piensan?

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