Seis tipos de parejas

Nunca he estado a favor de los encasillamientos, como por ejemplo el horóscopo, los tests de tipos de personalidad y otros por el estilo. No me gusta eso de decirle a alguien “ah, es que te apuesto que eres libra” o “es que tú tienes una personalidad abusivo-pasiva-hiperrealista”.

Pero siempre me causa curiosidad. Así que siempre leo el horóscopo, el chino, y he hecho todos los test con los que me topo desde aproximadamente 1997 con las ediciones viejas de la revista Tú de mi prima.

Así que cuando vi el titular de esta noticia, me llené de curiosidad por copuchentear qué tipo de pareja constituíamos mi pololo y yo. Y me pasó lo mismo que en todos los test que he realizado de este tipo: no pude agruparme en ninguna y me quedé con un poquito de todas. Diablos, ni siquiera había un test guía. ¿Qué estaba esperando?

Los “expertos” (que en la noticia se mencionan) han definido 6 categorías de parejas. Se supone que el modo como uno vio que sus padres se relacionaban, tiene que ver con lo que uno espera en su pareja; y a veces, aunque uno quiera no caer en los vicios de los padres en cuando a relaciones se refiere, es muy difícil no hacerlo. Nada nuevo bajo el sol, es obvio que es normal tender a repetir los comportamientos aprendidos en la infancia. Pero bueno, supongo que quieren saber cuáles serían estos seis tipos de pareja. Acá van.

1.- El perro y el gato: Una pareja que pelea constantemente, en privado y en público. Lo que para uno es blanco, el otro es negro. No importa el tema, circunstancia o situación, siempre están en desacuerdo. Y entre tanto griterío, escándalo y llanto, no es raro que alguien les diga ¿Oye por qué mejor no se separan?  Y ellos le preguntan si están locos.

Se supone que estas parejas se atraen entre sí porque disfrutan la vorágine de la reconciliación. En todo caso, no es posible echarle la culpa a uno de los miembros de la pareja de las peleas. Simplemente porque para pelear, se necesitan 2.

Estas parejas pueden funcionar por un buen tiempo, pero si uno de los dos hace algo para romper la confianza, hasta ahí no más llegó la cosa. Las peleas continuarán, pero ahora serán infernales. Las peleas se alimentan de inseguridad, y una ruptura, será muy complicada.

2.- La emoción de la persecución (Thrill of the chase)

En esta pareja, hay uno de los dos que está más interesado en el otro que su pareja en él. Por eso, pasa mucho de su tiempo tratando de conseguir la atención y seguridad que el otro puede brindarle. Así que uno se hace el interesante y el otro disfruta persiguiéndolo. A veces, las parejas toman turnos en este juego, y el que persigue se transforma en perseguidor… o como diría Scaramelli “Estás jugando al gato y al ratóooon”. Tienen miedo a ser vistos como necesitados del otro, aunque contradictoriamente lo persigan. Esta relación puede ser vista como altamente excitante, y el peligro de esto, es desarrollar una gran dependencia con el otro.

3.- Padre e hijo

Como la rosa del Principito, uno de los miembros de la pareja, está en una permanente situación de fragilidad, y tiene que ser cuidado por el otro; o bien, uno tiene una especie de ansia maternal o paternal hacia el otro. Si van saliendo, le pregunta si le lleva la chaqueta. Esto se puede ir alternando, unas veces uno es papá y el otro es mamá de su pareja.  Se sienten responsables por cuidar al otro, lo que los puede hacer aparecer como menos capaces. El problema, es que “cuidar al otro” no es sólo eso, sino también una forma de control.

4.- Ídolo y fanático: Uno de los miembros de la pareja, es el ídolo: admirable, bueno y perfecto, y el otro, se siente como una especie de privilegiado de estar con esa persona. Puede que en efecto, los dos sean buenos y exitosos, pero uno de ellos se toma como un deber el elevar la autoestima del otro. El problema de esta relación, es que no hay espacio para el desarrollo; entonces, el “ídolo” está poco tiempo con diversas parejas que lo idolatran, “ya no me aprecias, buscaré a alguien que sí lo haga”

5.- Babes in the Wood: Ok, no supe traducir esto. Supongo que es algo como “chicos en el bosque”. Se trata de una pareja muy parecida entre sí; comparten gustos y aficiones y están  tan imbuidos el uno en el otro que casi no dejan entrar a nadie en su mundo. Son muy seguros de sí mismos. Lo que les falta, sin embargo, es esa diferencia que puede generar chispas y por ende, encender la pasión.

6.- Los adultos (Grown Ups, o sea, creciditos) se trata de una pareja madura que establece una relación funcional; sus diferencias son pocas y las llevan con facilidad. Son sensibles y acomodados, lo que podría sonar ideal, pero cuidado: esta pareja podría no tener espontaneidad o desafíos, y eventualmente, uno podría aburrirse del otro.

Ok. Me da la impresión, que más que “tipos de pareja” esta clasificación debería ser “seis modos que puede tener una pareja de cagar su relación”. O sea, la encuentro un pelín alarmista; como que mira el lado negativo del asunto. O sea, a menos que sea en la última clasificación, casi que cualquiera que sintiera que su relación está entre las 5 primeras, es candidato a terapia por permanecer en una relación así de enfermiza.

Creo que finalmente, la mayoría de las parejas pasa por varias de estas clasificaciones, dependiendo del momento o la situación. Pero bueno, igual sirve para hacer un análisis y ver si uno puede estar cayendo en algo que en realidad no quiere, tomar cartas en el asunto y actuar antes que sea demasiado tarde.

Ustedes, ¿consideran que están en uno de los grupos? O más bien, ¿creen que la clasificación no es posible cuando hablamos de amores?

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