Mariano Toledo: "Me imagino una moda más democrática abierta a todo el mundo"

Sin duda Mariano es un profesional inagotable que ama lo que hace. Por esto quisimos conversar con él, saber su historia y sus inspiraciones.

Mariano Toledo es argentino, viene de una familia de arquitectos e ingenieros de hecho estudió arquitectura pero es uno de los diseñadores de moda con mayor proyección internacional de Latinoamérica. Ha ganado diversos premios por su trabajo reconocido en este lado del continente y en Europa.

Hoy prepara su nueva colección para la marca chilena Dimensión Azul, pero al mismo tiempo realiza otras colaboraciones con marcas argentinas, fue el encargado del vestuario para la obra trasandina “Hombre Vertiente” de la compañía Ojalá y también es el conductor de Project Runway Latinoamérica.

Sin duda Mariano es un profesional inagotable que ama lo que hace. Por esto quisimos conversar con él, saber su historia y sus inspiraciones.

Estudiaste arquitectura pero te dejaste llevar por el diseño de modas. ¿Cómo fue ese vuelco, a qué se debe?

Mi familia está llena de arquitectos e ingenieros y decidí estudiar por un legado familiar. Al principio fue una decisión un poco inconsciente, pero con el tiempo me fui dando cuenta que fue muy correcto.
La arquitectura es una carrera que engloba el diseño en una forma más genérica. Siempre me gustó el diseño de vestuario, pero la arquitectura me permitió ver el diseño de una forma mucho más profesional, académica y teórica. Eminentemente, soy un constructor de prendas, no es menor como se construye y piensa desde el diseño para ser creada. Esa es una de las características de mi diseño. Cuando uno piensa en una prenda ya está previendo cómo hacerlo si es blanda, si es etérea y se mueve, si es rígida, si resalta una parte del cuerpo… yo soy un constructor de prendas. Me parece que construir es una palabra que me genera una muy buena energía, conlleva situaciones positivas. Crear algo donde no lo había.

¿Cómo defines tu trabajo?

Hace poco leí un libro de una crítica de moda argentina y se refería a mi trabajo como diabólicamente perfecto. Primero me pareció una definición extrema, pero después lo pensé y creo que no es tanto. Lo que pasa es que me parece que los detalles y un pensamiento extremo a la hora de imaginar la indumentaria. Y creo que tiene que ver con la búsqueda incesante de las formas, texturas y de interpretar un poco el tiempo que vivimos. Creo que hay que hacerlo, hay que hablar de lo que está pasando en la ciudad y en la vida. Por eso creo que estoy un poco alejado del atelier que es alejado del mundo y cercano a sus cuatro clientas. Pienso que hoy la moda no pasa por ahí por lo menos en mí, me imagino una moda mucho más democrática, abierta a todo el mundo, mucho más factible para ser comunicada. Creo en una moda mucho más democrática y conectada con el medio ambiente, social, artístico y político. No estoy en contra del origen que tenga que ver con una cosa intimista y laboratorio. Lo que no comparto es el diseñador divo en la proyección de su trabajo. Esta relación intima del diseñador con una clienta me atosiga un poco. Mi intención no es elitista, quiero que mi trabajo lo pueda usar todo el mundo. Para mí la moda debe ser inclusiva. Diseñar es una actividad muy ligada a lo social, los diseñadores lo que hacemos es intentar mejorar la vida de la gente. Los diseñadores de indumentaria queremos que la gente tenga linda ropa para que logre cosas, consiga un buen trabajo, una buena pareja, salga a la vida confiada. Básicamente es una tarea social. Sentirse bien con una prenda realmente es muy importante y les hace bien a todos.

Cuéntanos sobre tu nueva colección en Dimensión azul

Estamos trabajando la colección del verano 2013 es una línea súper interesante donde se pueden encontrar y descubrir diferentes segmentos de indumentaria. Hay una línea de básicos diferenciados de muy buenos materiales, donde el acento está puesto no en el argumento del diseño sino en la materialidad y los colores. Luego hay una línea no tan básica y con más diseño donde se apoyan los básicos y complementar. Y la tercera es una línea con mayor carga de elementos. Todas se complementan, el engranaje de las colecciones es algo en lo que trabajamos arduamente. Las piezas conviven entre sí y forman una totalidad también con los accesorios y zapatos. El foco está en el color, la construcción de las prendas en referencia al color también es muy importante. Es una colección que se estructura a partir de la combinatoria de colores y el color como textura también.

¿Cuál es el color que se impone?

Esta casi todo pero los ácidos y cítrico. Es tendencia actual y próxima. Me encantan los colores fluorescentes y tiene que ver con una cosa dinámica del deporte, de ser visto y me parece un gran desafío ponerlo en la ropa del cotidiano de las mujeres, ni que hablar de tropa de noche y cóctel. La tendencia probablemente sea una, pero luego hay que ver como cada diseñador la pone en práctica. El color en bloque nosotros los trabajamos de muchas formas, ya sea en prendas totales o varios colores mezclados en la misma pieza. Nuestra inspiración próxima es un artista cinético llamado Carlos Cruz Diez que trabaja el tema del color y el movimiento del color. Esa es la totalidad, esta colección está soportada por este referente teórico, a partir de eso la proyectamos nuestra colección. Y a partir de ahí plasmamos la estructura. Todas las piezas son individuales pero también son parte de un engranaje, y para que esto funcione hay que acomodarlas para que se puedan combinar. Es la totalidad versus la individualidad. Si logramos que todo esto sea parte de un concierto la colección está perfecta, todo debe encajar.

¿Qué tanto importan las tendencias? ¿Cómo las abordas en tu trabajo?

Yo creo que es clave, no podemos evitar ni ignorar las tendencias. Es trabajo de los diseñadores interpretarlas, si uno Las interpreta está todo bien. Si no hace un propio discurso de eso está repitiendo. Pero las tendencias están en todo en la gráfica, editoriales, en la música, como se visten, qué palabras usan. La globalización ha hecho que la tendencia se difunda inmediatamente. Yo que viajo mucho puedo ir a una fiesta en Paris y a la semana estoy en una fiesta en Chile y me encuentro con dos mujeres vestidas muy parecidas a las que vi en Francia. ¿Cómo es eso? Es instantáneo y creo que es maravilloso. Que de repente los hombres comiencen a usar el pantalón corto, cinco centímetros sobre el zapato ¿Quién dijo eso? Antes era un absurdo y era motivo de vergüenza o de burla, hoy en día quien lo tiene largo este tipo de cuestiones son los patrones de la tendencia un centímetro de más cambia la tendencia. La moda es una de las actividades más banales y más efímeras del mundo, pero al mismo tiempo es una de las más importantes porque en poco tiempo declara un statement y todo el mundo la observa es tan fugaz y tan fuerte.

¿Qué opinas del trabajo de los diseñadores chilenos?

En Chile hay una fuerte presencia de las grandes tienda y creo que eso determina un poco el perfil en el consumo de cómo se visten. Nuestra postura tiene que ver con diferenciarnos un poco de eso. La tienda donde una clienta puede vivir la experiencia de comprar es muy importante. Veo que en Chile también hay un trabajo más independiente de diseñadores que es bien interesante, está muy relacionado con lo artesanal, con el pasado primitivo. Me parece que es un perfil lindo y fuerte. La gente acá tiene eso de la tierra, lo telúrico, en cómo se mueve el diseño chileno lo que expresan. Paulo Méndez hace cosas bien interesantes, Pola Thomson, Octavio Pizarro son algunos de mis preferidos. Hay un camino interesante en la indumentaria y creo que Chile puede destacarse.

¿Cómo fue tu experiencia en Project Runway?

Jamás había tenido una experiencia televisiva, al principio me puse un poco nervioso pero después entendía que era enseñar diseño a diseñadores así que fluyó, era lo mismo que he hecho pero con cámaras. Me encontré divirtiéndome como hace tiempo no lo hacía, me reí mucho y con un seno de experiencia nueva. Me hizo recordar mis comienzos donde hacíamos cosas muy bellas con mínimos recursos. El tema del tiempo es un tema clave en la moda, si esta no responde a los tiempos del mercado falla. El mercado no espera pasa a lo próximo. Proyect Runaway hace del tiempo algo valioso y eso les ayuda mucho a los chicos.

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