Christopher Carpentier: “El éxito es igual que un cuchillo, tienes que saber manejar el filo”

Este reconocido cocinero chileno, elegido el Chef del Bicentenario por la Guía Culinary, ha conocido el éxito y el fracaso en sus más de 15 años de carrera gastronómica. Hoy está en una muy buena etapa con su restaurante Maldito Chef y desarrollando su faceta de comunicador, con tres programas, “C Cocina” en Canal 13 cable y dos programas más en el canal Utilísima de la cadena Fox.

Chris estudió cocina en Estados Unidos y después de viajar por el mundo trabajando y conociendo otras culturas volvió a Chile. En ese entonces tenía 23 años y se lanzó con el restaurante Agua, que fue furor en el 2000. Luego vinieron puros éxitos, hasta que en 2010 por un problema de permisos con la Municipalidad de Vitacura, tuvo que mantener cerrado por más de ocho meses su gran proyecto personal, el restaurante C en Borderío. Ahí perdió toda su inversión y terminó estresado en una clínica, pero con el tiempo se supo rearmar. Hoy tiene su restaurante Maldito Chef –donde cumplió su sueño de tener una sanguchería, muy a su estilo y con la mejor calidad- y está con varios proyectos televisivos, a nivel local con “C Cocina” en Canal 13 Cable, y a nivel internacional en el canal Utilísima de la cadena Fox, donde graba “Quick Chris” y prepara un nuevo programa de viajes culinarios por Latinoamérica.

-Belelú: ¿Qué significa el éxito para ti?
-Christopher Carpentier: Es bien variable, yo he tenido la suerte de tener éxito y de no tenerlo. Llevándolo al término gastronómico, el éxito es igual que un cuchillo, tienes que saber manejar el filo. Lo puedes usar para cortar, pelar, pero también te puedes cortar un dedo o la mano. Si no sabes manejar bien el cuchillo, puede ser un arma letal. Para mí el éxito hoy día tiene más que ver con tu tranquilidad, con tu felicidad, con cómo logras llevar la vida. Básicamente, una persona exitosa es la que hace lo que quiere, trabaja en lo que quiere y puede darse el lujo de estar desarrollando su pasión. Para mi eso es éxito, tener la posibilidad de ser completamente feliz en lo que hago.

-B: ¿En qué momento sentiste que estabas destacándote, marcando una diferencia?
-CC: Tuve la suerte de darme cuenta que era bueno para esto de chico y de creerme el cuento. Cuando estaba estudiando en Estados Unidos yo salí primero de mi escuela. Después partí trabajando en restaurantes y eso me fue dando la tranquilidad de que era bueno en lo que hacía y que tenía futuro. Pero cuando realmente me di cuenta lo que había logrado, fue cuando gané el premio del Chef del Bicentenario, en 2010. La Guía Culinary hace una encuesta que se la entrega a Adimark, sin opciones predeterminadas. Es súper reconfortante que la gente te vote así, pero lo es más aún cuando vienes saliendo de un período en el cual había cerrado el restaurante y estaba todo mal. La gente votó por mí en mi peor momento, lo que quiere decir que definitivamente votaron por la trayectoria, que se acuerdan del trabajo que he hecho, que no está en la moda.

-B: Probablemente el éxito para algunos sea simplemente ganar dinero, pero a veces hay otras motivaciones que te inspiran para desarrollarte como persona, de estas otras, ¿cuáles son las que a ti te mueven?
-CC: De verdad, lo que más me mueve son los proyectos. De hecho, me cuesta decir que no. Hoy día la televisión es lo que más me llama la atención, pero la televisión como una herramienta para mostrar Chile, para poder mostrar la gastronomía, para poder conocer nuevos cocineros y nuevas gastronomías. Como debe ser la televisión, una cajita que comunica y lo hace bien. En “C Cocina” logro mostrar a mis invitados desde un punto de vista que nadie los conoce, se relajan en la cocina. Por otra parte en Quick Chris, en 30 minutos muestro platos de comida, fáciles y sencillos para hacer con lo que hay en el refrigerador. Ahora, en el Maldito Chef tuve la posibilidad de cumplir mi sueño, hacer una sanguchería a mi gusto. Tengo la suerte de que no tengo que demostrarle nada a nadie. Lo que sí tengo es un compromiso con la gente, o sea, si abro una sanguchería, tiene que ser la mejor sanguchería. Tengo que cumplir, no demostrar, y mi compromiso es la calidad y eso es hacer un tremendo sándwich, rico, con buenos productos, frescos y un pan recién horneado.

 

-B: ¿Qué tan importante es el tiempo libre en tu vida?
-CC: Fundamental. Cuando estoy con mis hijos, con mi familia, es parte de mi día, es parte de mi vida, pero para mí el tiempo libre es el tiempo que queda exclusiva y egoistamente para mí, en el cual puedo hacer lo que yo quiera, que muchas veces es nada, es mirar el techo. Generalmente en ese tiempo estoy pensando en otras cosas que se me ocurren. Mi tiempo libre son los aeropuertos, el avión, prácticamente traslados, esos son los espacios en los cuales no tengo nada que hacer y puedo estar tranquilo, porque no puedo hacer otra cosa. Es un tiempo en que no tengo responsabilidades con nadie más que conmigo y eso es bien escaso.

-B: ¿Cómo has logrado compatibilizar tu éxito profesional con la familia y tus hobbies?
-CC: Tengo hartos hobbies, pero tengo la suerte que el hobby más importante es la cocina, que partió como hobby y hoy es mi profesión, es mi oficio. Yo creo que la persona que se ordena, tiene siempre tiempo, se busca el minuto. Además, si  uno para un rato de trabajar no pasa nada. Yo soy súper ordenado, pero a mi estilo. Y en ese orden le doy prioridad a lo que yo creo que debe tenerla. Si tengo una responsabilidad, tengo que ver cómo lo hago y para eso me levanto más temprano. Y además, tengo la suerte de que  la gente medianamente se acomoda a mí. En general, mis días parten muy temprano y terminan tarde, siempre he dormido poco, tienes toda la vida para dormir después.

Esta entrevista es parte de Los 17 de la Series 7”, un conjunto de conversaciones con destacados líderes chilenos en ámbitos como el emprendimiento, medio ambiente, tecnología y otros.

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