Lo bueno y lo malo de usar el vestido de bodas de alguien más


Aunque quisiera no podría usar el vestido de novia de mi mamá. Primero, porque ella era una mujer bastante petite de 44 kg y segundo, porque lo dejó abandonado en una tintorería y se perdió para siempre en el olvido.

Pero cada vez que veo las fotos de su boda, me enamoro del vestido otra vez y una parte de mí desea que hubiese sido posible usarlo el día que yo me case. Alguna vez se lo he contado a mis amigas y la mitad piensa lo mismo que yo y a otras simplemente no se les antoja nada usar el vestido de alguien más.

Y es que por un lado está el valor sentimental del vestido. Puede haber pertenecido a tu madre, abuela, una hermana o familiar cercano que signifique mucho para ti. Incluso podría ser de alguien que no conoces, pero la carga emocional que puede tener es inmensa. Imaginar que por un día alguien se puso ese vestido y se sintió la mujer más hermosa del mundo puede ser motivo suficiente para querer usarlo por segunda vez.

Además, cuando estás un poco corta de presupuesto, ahorrar en lo que se pueda siempre es bueno. Hay quienes prefieren ahorrarse la comida, las flores o comprar un anillo sencillo antes que sacrificar su vestido de novia y para quienes es más importante la celebración que el atuendo.

Ahora, usar el vestido de alguien más tiene complicaciones obvias: puede ser que el vestido simplemente no te quede bien y no pueda modificarse lo suficiente como para arreglar ese problema. Y algo que creo firmemente es que el día de tu boda es el único día en el que no se vale, bajo ninguna circunstancia, sentirse (¡ni verse!) incómoda.

Pero eso sí, lo peor es que alguien te presione para que uses un vestido usado. Ya sea tu madre, tu suegra o quien sea que quiera que uses un vestido en particular, debe ser en extremo desagradable que te hagan sentir que no tienes otra opción más que aceptar tu destino como heredera de la prenda.

En lo personal, yo sí usaría un vestido usado siempre y cuando me enloquezca cómo se ve me o me guste mucho el estilo ¿Tú usarías el vestido de novia de alguien más?

 

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Sobre el autor

Fan de Hello Kitty y las películas de terror. Cambia de color de cabello como de opinión, baila descalza y no cuenta las calorías de los chocolates. En twitter es @leureena y escribe desde México.

Hace años que se viene hablando de las grandes empresas transnacionales que subcontratan fábricas en países con gran riesgo social ya que de esta manera abaratan costos. El grave problema es que las segundas también tienen el mismo objetivo y para esto tienen paupérrimas condiciones laborales, sus trabajadores a diario se encuentran sometidos a tratos esclavizantes e incluso emplean a niños y los explotan. De acuerdo a la cifra entregada por Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo hay más de 168 millones de niños trabajando, especialmente en la industria de la moda.

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Sin embargo, existe una organización sin fines neozelandesa llamada "Child Labor Free" que nació con el objetivo de crear una etiqueta ética la cual acredite que las empresas que la usen no están relacionadas al trabajo infantil en ninguno de los procesos de producción de sus productos. Claro que para esto, la empresa debe someterse a la auditoría independiente de la consultora Ernst & Young. Michelle Pratt es la directora general y fundadora de Child Labor Free y declara que el trabajo de protección a los niños en la industria de la moda se encuentra en paralelo al de los productos con etiqueta "cruelty free" en la fabricación de cosméticos.

libre-de-esclavitud-infantil

"Child Labor Free" cuenta con el apoyo de UNICEF y ya tiene un prototipo de la etiqueta que será presentada en la próxima semana de la moda de Nueva Zelanda.

Caso GAP y Victoria’s Secret

[caption id="attachment_523820" align="aligncenter" width="660"]Child Labor In China Niña China trabajando en el algodón.[/caption] Existen diversos casos al rededor del mundo. Un ejemplo es el de GAP que en 2007 se convirtió en un gran escándalo tras conocerse la investigación del Sunday Observer que reveló que la marca usaba niños para hacer camisetas para niños. ¿Irónico no? También muy conocida es la historia de lo ocurrido con Victoria’s Secret en 2008, la compañía de lencería más famosa del mundo lanzó una campaña publicitaria asegurando que el algodón usado estaba libre de pesticidas y provenía de tratos justos. El asunto es que un año después Bloomberg News publicó una historia que rompería el corazón de millones de fanáticos de Victoria’s Secret en todo el mundo. El medio especializado en economía, informó que en la recolección de este algodón se usaba a varios niños ya que sus manos eran más pequeñas y rápidas, mucho más eficientes para este trabajo. Además, hubo una historia que particularmente la mayoría recuerda y es la de una niña de 13 años que era obligada a trabajar por su padre adoptivo. Ella debía hacer los surcos donde luego se plantaba el algodón y además estaba en pésimas condiciones alimenticias.

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