Dice Anne que no le preocupa que la comparen con las otras actrices que han encarnado a Catwoman


¿A quién no le hubiese gustado ser parte de una de las películas Batman? Katie Holmes y Maggie Gyllenhal tuvieron la oportunidad de compartir la pantalla grande con Christian Bale en el gran papel de su vida en las primeras dos películas del Caballero de la Noche según Christopher Nolan, pero hacía falta una mujer que irradiara sensualidad y para interpretar a Gatúbela (o Catwoman, para los que prefieren permanecer fieles al Inglés).

Blake Lively, Natalie Portman y Jessica Biel son algunas de las artistas que audicionaron para el papel, pero fue Anne Hathaway la que lo consiguió junto con la oportunidad de ponerse un traje de cuero completo sin que la miren extraño.

“Fue un proceso largo de tres meses y medio desde la primera reunión hasta que lo conseguí. Entonces sentí una felicidad plena y alivio. Fue uno de esos momentos que piensas que es demasiado bonito para ser real, un sueño que ni me permitiría tener porque me parecía imposible y ahora es parte de mi vida” dijo Hathaway

Michelle Pfeifer y Halle Berry son otras celebridades que han tenido la oportunidad de encarnar a Gatúbela, pero a Anne no le preocupan las comparaciones porque confía en que Nolan tiene la capacidad de reinventar a Ciudad Gótica y sus personajes con éxito.

Y vaya que el papel representaba un reto con todas las peleas y acrobacias que fueron necesarias para el rodaje. “Fue una completa transformación. Quería hacer las escenas de peleas yo sola y me preparé para luchar durante varios días. Al final del rodaje podía pasar varias horas haciéndolo con soltura”, confiesa Anne.

Ahora falta esperar a que se estrene la película más esperada del verano para juzgar si realmente toda esta anticipación ha valido la pena. Y, lo siento Anne, aunque no te preocupen las comparaciones, seguro que puedes esperarlas.

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Sobre el autor

Fan de Hello Kitty y las películas de terror. Cambia de color de cabello como de opinión, baila descalza y no cuenta las calorías de los chocolates. En twitter es @leureena y escribe desde México.

Hace años que se viene hablando de las grandes empresas transnacionales que subcontratan fábricas en países con gran riesgo social ya que de esta manera abaratan costos. El grave problema es que las segundas también tienen el mismo objetivo y para esto tienen paupérrimas condiciones laborales, sus trabajadores a diario se encuentran sometidos a tratos esclavizantes e incluso emplean a niños y los explotan. De acuerdo a la cifra entregada por Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo hay más de 168 millones de niños trabajando, especialmente en la industria de la moda.

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Sin embargo, existe una organización sin fines neozelandesa llamada "Child Labor Free" que nació con el objetivo de crear una etiqueta ética la cual acredite que las empresas que la usen no están relacionadas al trabajo infantil en ninguno de los procesos de producción de sus productos. Claro que para esto, la empresa debe someterse a la auditoría independiente de la consultora Ernst & Young. Michelle Pratt es la directora general y fundadora de Child Labor Free y declara que el trabajo de protección a los niños en la industria de la moda se encuentra en paralelo al de los productos con etiqueta "cruelty free" en la fabricación de cosméticos.

libre-de-esclavitud-infantil

"Child Labor Free" cuenta con el apoyo de UNICEF y ya tiene un prototipo de la etiqueta que será presentada en la próxima semana de la moda de Nueva Zelanda.

Caso GAP y Victoria’s Secret

[caption id="attachment_523820" align="aligncenter" width="660"]Child Labor In China Niña China trabajando en el algodón.[/caption] Existen diversos casos al rededor del mundo. Un ejemplo es el de GAP que en 2007 se convirtió en un gran escándalo tras conocerse la investigación del Sunday Observer que reveló que la marca usaba niños para hacer camisetas para niños. ¿Irónico no? También muy conocida es la historia de lo ocurrido con Victoria’s Secret en 2008, la compañía de lencería más famosa del mundo lanzó una campaña publicitaria asegurando que el algodón usado estaba libre de pesticidas y provenía de tratos justos. El asunto es que un año después Bloomberg News publicó una historia que rompería el corazón de millones de fanáticos de Victoria’s Secret en todo el mundo. El medio especializado en economía, informó que en la recolección de este algodón se usaba a varios niños ya que sus manos eran más pequeñas y rápidas, mucho más eficientes para este trabajo. Además, hubo una historia que particularmente la mayoría recuerda y es la de una niña de 13 años que era obligada a trabajar por su padre adoptivo. Ella debía hacer los surcos donde luego se plantaba el algodón y además estaba en pésimas condiciones alimenticias.

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Sin embargo, existe una organización sin fines neozelandesa llamada "Child Labor Free" que nació con el objetivo de crear una etiqueta ética la cual acredite que las empresas que la usen no están relacionadas al trabajo infantil en ninguno de los procesos de producción de sus productos. Claro que para esto, la empresa debe someterse a la auditoría independiente de la consultora Ernst & Young. Michelle Pratt es la directora general y fundadora de Child Labor Free y declara que el trabajo de protección a los niños en la industria de la moda se encuentra en paralelo al de los productos con etiqueta "cruelty free" en la fabricación de cosméticos.

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