“Yo creo que el trabajo de ser músico no se ha entendido en Chile”, comenta la cantante en su carta abierta.


Esta carta fue publicada por la cantante en su fanpage oficial de Facebook. Las críticas comenzaron por el crowfunding que está realizando para lanzar su nuevo disco “Panal”, donde los fans pueden colaborar con dinero y a cambio recibirán pases gratis, discos firmados, entre otros beneficios.

“A todos los que han hablado sin saber o los que aún tienen dudas al respecto:

Sí me gané el fondo de la música este año. Si ese fondo dio $7.990.000. El año pasado no lo gané.

Sería bueno que antes de hablar averigüen, o pregunten, por ejemplo:

¿Cuánto cobra Cristian Heyne por producir y tocar un disco completo? ¿Por qué Camila decidió trabajar con él? ¿Cuánto cobra Héctor Castillo por mezclar 14 canciones? ¿Por qué Camila decidió trabajar con él? ¿Cuántos músicos tocaron en el disco?…etc.

Yo creo que el trabajo de ser músico no se ha entendido en Chile. Creo que las horas de composición deberían ser remuneradas, así como los transportes que el músico utiliza para trasladar sus instrumentos… nada de eso está contemplado en el dinero del Fondart , así como tampoco el apoyo que estamos invitando a gente a hacer en el disco Panal. Es súper simple, si no quieres, no participes del disco, pero ahórrense la mala onda, porque eso sobra en este país y en el mundo.

Seguir “serruchando el piso” solo demuestra mucha envidia y mediocridad… y eso se devuelve. Da mucha pena que personas como Vasti Michel , a quien consideraba mi amiga y colega, postee en el muro de Rafael Bravo Cid, cosas cargadas de mala intención gratuita y de ignorancia…Me da pena porque sé que son músicos y me imagino que sienten lo que cuesta esto… yo me esfuerzo mucho por esto todos los días y lo último que hago es tomármelo a la ligera o de una forma “hippie” …que yo “viaje por el mundo”, es algo que ustedes ven en los medios pero podrían preguntar ¿cuánto me cuesta eso y si estoy recibiendo apoyo o no para hacerlo?

Yo no me considero una artista consagrada, con suerte me considero una artista. Sé que estoy trabajando en esto y que lo amo. Siento que estoy recién partiendo. He hecho muchas cosas a beneficio y si algunas tocatas son caras es porque tengo un equipo grande que trabaja conmigo, ellos también merecen tener buenos sueldos, como cualquier músico, técnico o productor.

Les cuento que el dinero que estamos invitando a la gente a compartir es opcional y ayudará a poder financiar la última parte del disco, el video clip y el lanzamiento de “Panal”. Yo quiero poder hacer cosas grandes o chicas o lo que se me ocurra. Me encantaría que todos los artistas tuviésemos esa libertad. Me encantaría que pudiésemos remar juntos, sobre todo si estamos trabajando en lo mismo y que las sonrisas que me regalan cuando me ven no sean pura apariencia, y si tienen rabia, me lo digan a la cara. Porque la cultura de la apariencia se mete en todas partes y también se escucha.

Creo que en Chile se vive mucho del romanticismo insustancial del amor al arte, nosotros pagamos cuentas, y este es un trabajo como cualquier otro, hacerlo gratis para mí es una excepción que debiese ser bien justificada. Yo no le pido a un carpintero que vaya a arreglar un techo gratis, esto no difiere de cualquier otro trabajo…

Yo sé que es posible hacer discos “baratos”, pero yo por muchas razones opte por hacerlo con personas que tienen precios elevados y con razón, llevan mucho tiempo en su oficio, existe un equipo grande atrás de ellos, y es su trabajo…

Espero podamos seguir poniendo nuestros puntos de vista directamente y decirnos las cosas claritas a la cara, con información y con respeto, porque aquí todos estamos trabajando, supongo, y pregunten primero, para que después cuando me vean no se les llene la cara de vergüenza.

Saludos cordiales,

Camila Moreno”.

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Sobre el autor

Periodista, loca y desenfrenada. No tiene mascota ni hijos. Ama la cultura y el esmalte de uñas. El cine es su perdición y últimamente se ha puesto bastante farandulera, aunque en la universidad prometió que nunca lo haría. En Twitter es @dleigthon

Hace años que se viene hablando de las grandes empresas transnacionales que subcontratan fábricas en países con gran riesgo social ya que de esta manera abaratan costos. El grave problema es que las segundas también tienen el mismo objetivo y para esto tienen paupérrimas condiciones laborales, sus trabajadores a diario se encuentran sometidos a tratos esclavizantes e incluso emplean a niños y los explotan. De acuerdo a la cifra entregada por Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo hay más de 168 millones de niños trabajando, especialmente en la industria de la moda.

937d028bcef0956664fd9609f4a49f3e

Sin embargo, existe una organización sin fines neozelandesa llamada "Child Labor Free" que nació con el objetivo de crear una etiqueta ética la cual acredite que las empresas que la usen no están relacionadas al trabajo infantil en ninguno de los procesos de producción de sus productos. Claro que para esto, la empresa debe someterse a la auditoría independiente de la consultora Ernst & Young. Michelle Pratt es la directora general y fundadora de Child Labor Free y declara que el trabajo de protección a los niños en la industria de la moda se encuentra en paralelo al de los productos con etiqueta "cruelty free" en la fabricación de cosméticos.

libre-de-esclavitud-infantil

"Child Labor Free" cuenta con el apoyo de UNICEF y ya tiene un prototipo de la etiqueta que será presentada en la próxima semana de la moda de Nueva Zelanda.

Caso GAP y Victoria’s Secret

[caption id="attachment_523820" align="aligncenter" width="660"]Child Labor In China Niña China trabajando en el algodón.[/caption] Existen diversos casos al rededor del mundo. Un ejemplo es el de GAP que en 2007 se convirtió en un gran escándalo tras conocerse la investigación del Sunday Observer que reveló que la marca usaba niños para hacer camisetas para niños. ¿Irónico no? También muy conocida es la historia de lo ocurrido con Victoria’s Secret en 2008, la compañía de lencería más famosa del mundo lanzó una campaña publicitaria asegurando que el algodón usado estaba libre de pesticidas y provenía de tratos justos. El asunto es que un año después Bloomberg News publicó una historia que rompería el corazón de millones de fanáticos de Victoria’s Secret en todo el mundo. El medio especializado en economía, informó que en la recolección de este algodón se usaba a varios niños ya que sus manos eran más pequeñas y rápidas, mucho más eficientes para este trabajo. Además, hubo una historia que particularmente la mayoría recuerda y es la de una niña de 13 años que era obligada a trabajar por su padre adoptivo. Ella debía hacer los surcos donde luego se plantaba el algodón y además estaba en pésimas condiciones alimenticias.

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