¿Se puede realizar actividad física durante el embarazo?

Mejora la condición cardiovascular, evita el aumento excesivo de peso y mejora el estado físico lo que ayudará a enfrentar mejor el trabajo de parto.

Hacer ejercicio durante el embarazo trae grandes beneficios para la salud de la madre. Sólo por nombrar algunos: mejora la condición cardiovascular, evita el aumento excesivo de peso y mejora el estado físico lo que ayudará a enfrentar mejor el trabajo de parto.

Además, realizar actividad física regular disminuye en un 17% el riesgo de contraer la Diabetes Miellitus Gestacional (DMG), que suele afectar a las mujeres durante alguna etapa del embarazo. Otros estudios han demostrado que cuando el ejercicio fue más intenso el riesgo de padecer DMG disminuyóen un 43% (Epidemiology 2006).

Pero ojo, hay que medir la intensidad del ejercicio y evitar otros deportes que pueden ser riesgosos. El objetivo es mantener una buena condición física en la madre, en ningún caso se busca alcanzar un rendimiento deportivo alto.

Por ejemplo, es recomendable realizar actividades como caminar, nadar, andar en bicicleta estacionaria y aquagym. Por el contrario, hay que evitar la gimnasia, la equitación, los deportes con raquetas y los de contacto.

Algunas recomendaciones

Las mujeres embarazadas que no presenten dificultades médicas o complicaciones obstétricas, pueden realizar una actividad física, de 30 minutos diarios, pero regulando la intensidad de los entrenamientos. Esto tiene como objetivo mejorar la condición física de la madre y proteger la salud del feto.

Para comenzar el entrenamiento, se recomienda a las mujeres embarazadas realizar un gasto energético mínimo correspondiente a 16MET, esto significa caminar rápidamente durante 6.5 horas por semana o realizar un ejercicio de bicicleta estacionaria durante 3 horas semanales.

La frecuencia cardiaca también debe ser controlada. Entre los 20 y 29 años de edad, las zonas de entrenamiento deben situarse entre 135-150 latidos por minuto, mientras que entre los 30 y 39 años las zonas deben estar entre 130-145 latidos por minuto, lo que corresponde aproximadamente a un 60-80% de su capacidad aeróbica.

Actualmente, las investigaciones buscan conocer si la realización de una actividad física regular durante el embarazo provocaría una mejora en la condición física del feto en su edad adulta.

Datos prácticos
• En ejercicios de fuerza muscular usar menos pesos y hacer más repeticiones. Intercalar con días de ejercicios de resistencia.
• Evitar ejercicios de flexibilidad de la pelvis.
• Escuchar al cuerpo. Si se siente dolor muscular o demasiado cansancio, es recomendable modificar los movimientos y disminuir la intensidad.
• Si existen antecedentes o peligro de interrupción del embarazo, es necesario consultar al médico antes de iniciar el entrenamiento.
• Solicitar ayuda a un especialista de la salud.

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