Sacar a alguien de tu vida, sea por la razón que sea es válido, pero ponerse en el lugar del otro también es importante.


¿Está bien terminar y no saber nunca más del otro? Tener un novio no solo significa lo que carga esa palabra: besos, caricias, compañía… también significa amistad, complicidad, unos brazos que te apoyen cuando lo necesites.

Es duro terminar una relación, pero para quien rompe este lazo, la película está muy clara: “Ya no me gusta”, “no siento lo mismo”, “me tiene aburrido”.

¿Pero qué pasa con la persona que es abandonada? Cómo alguien puede dejar de verse de un día para otro, cómo puede ser tan fácil deshacerse de alguien.

Es cierto, el amor puede terminar, pero eso significa que se debe cortar todo tipo de lazos.

Cuando estás con alguien, inconscientemente te encariñas con los padres, con los primos, con el entretenido grupo que se formó, hasta con sus animales. Cuando terminas, no solo dejas atrás a una persona…

Que injusto cuando te quedas con las manos vacías preguntándote “¿para qué entregar tanto si finalmente la persona con que estuve años hoy es un simple desconocido?

Las personas no somos desechables, quizás cuando terminamos con alguien se nos olvida que el otro está sufriendo, que aún te necesita, que no entiende cómo ya no te importa si sigue vivo.

Después de todo, en algún momento de tu vida fue tu pareja, tu amigo, confidente, cómplice y tu mejor amigo. Que desgarrador quedarse sin novio y sin mejor amigo al mismo tiempo….

Sacar a alguien de tu vida, sea por la razón que sea es válido, pero ponerse en el lugar del otro también es importante. Somos personas, no objetos que cuando nos deja de gustar, lo dejamos a un lado para que se llene de polvo.

Keeping sharing simple...
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Sobre el autor

Camila Vásquez es periodista, apasionada por la vida detrás de los espejos y la magia escondida tras la mirada de un gato. Busca nuevas experiencias y se tira a los leones con los ojos cerrados, total, todos terminan ronroneando. En el cielo se pierde, pero en twitter la encontrarás volando como @_Golondrina_

Hace años que se viene hablando de las grandes empresas transnacionales que subcontratan fábricas en países con gran riesgo social ya que de esta manera abaratan costos. El grave problema es que las segundas también tienen el mismo objetivo y para esto tienen paupérrimas condiciones laborales, sus trabajadores a diario se encuentran sometidos a tratos esclavizantes e incluso emplean a niños y los explotan. De acuerdo a la cifra entregada por Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo hay más de 168 millones de niños trabajando, especialmente en la industria de la moda.

937d028bcef0956664fd9609f4a49f3e

Sin embargo, existe una organización sin fines neozelandesa llamada "Child Labor Free" que nació con el objetivo de crear una etiqueta ética la cual acredite que las empresas que la usen no están relacionadas al trabajo infantil en ninguno de los procesos de producción de sus productos. Claro que para esto, la empresa debe someterse a la auditoría independiente de la consultora Ernst & Young. Michelle Pratt es la directora general y fundadora de Child Labor Free y declara que el trabajo de protección a los niños en la industria de la moda se encuentra en paralelo al de los productos con etiqueta "cruelty free" en la fabricación de cosméticos.

libre-de-esclavitud-infantil

"Child Labor Free" cuenta con el apoyo de UNICEF y ya tiene un prototipo de la etiqueta que será presentada en la próxima semana de la moda de Nueva Zelanda.

Caso GAP y Victoria’s Secret

[caption id="attachment_523820" align="aligncenter" width="660"]Child Labor In China Niña China trabajando en el algodón.[/caption] Existen diversos casos al rededor del mundo. Un ejemplo es el de GAP que en 2007 se convirtió en un gran escándalo tras conocerse la investigación del Sunday Observer que reveló que la marca usaba niños para hacer camisetas para niños. ¿Irónico no? También muy conocida es la historia de lo ocurrido con Victoria’s Secret en 2008, la compañía de lencería más famosa del mundo lanzó una campaña publicitaria asegurando que el algodón usado estaba libre de pesticidas y provenía de tratos justos. El asunto es que un año después Bloomberg News publicó una historia que rompería el corazón de millones de fanáticos de Victoria’s Secret en todo el mundo. El medio especializado en economía, informó que en la recolección de este algodón se usaba a varios niños ya que sus manos eran más pequeñas y rápidas, mucho más eficientes para este trabajo. Además, hubo una historia que particularmente la mayoría recuerda y es la de una niña de 13 años que era obligada a trabajar por su padre adoptivo. Ella debía hacer los surcos donde luego se plantaba el algodón y además estaba en pésimas condiciones alimenticias.

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Sin embargo, existe una organización sin fines neozelandesa llamada "Child Labor Free" que nació con el objetivo de crear una etiqueta ética la cual acredite que las empresas que la usen no están relacionadas al trabajo infantil en ninguno de los procesos de producción de sus productos. Claro que para esto, la empresa debe someterse a la auditoría independiente de la consultora Ernst & Young. Michelle Pratt es la directora general y fundadora de Child Labor Free y declara que el trabajo de protección a los niños en la industria de la moda se encuentra en paralelo al de los productos con etiqueta "cruelty free" en la fabricación de cosméticos.

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Hace años que se viene hablando de las grandes empresas transnacionales que subcontratan fábricas en países con gran riesgo social ya que de esta manera abaratan costos. El grave problema es que las segundas también tienen el mismo objetivo y para esto tienen paupérrimas condiciones laborales, sus trabajadores a diario se encuentran sometidos a tratos esclavizantes e incluso emplean a niños y los explotan. De acuerdo a la cifra entregada por Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo hay más de 168 millones de niños trabajando, especialmente en la industria de la moda.

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