Sueños húmedos y zoofílicos

No sé qué me está pasando. De un tiempo a estar parte he tenido muchos sueños raros. Pero no cualquier tipo de rareza sino que en serio extraños.

No sé qué me está pasando. De un tiempo a estar parte he tenido muchos sueños raros. Pero no cualquier tipo de rareza sino que en serio extraños.

Y es que la mayoría de las veces uno sueña cualquier tontera de la que después no se acuerda, sin embargo mil últimos paseos oníricos se han convertido en un tema importante ya que me perturban un poco.

Por ejemplo el otro día desperté toda sudada y agitada a la mitad de la noche, segundos antes estaba sumida en un excitante y violento encuentro, hasta ahí todo bien, el problema es que mi compañero de fantasía no era un hombre sino un León. Si un león. El intentaba dominarme y poseerme, para mí era normal como si tener sexo con un animal fuera pan de cada día. A la mañana siguiente llegué a la oficina sin poder sacarme la imagen de la cabeza, quería saber qué significaba.

Investigando descubrí que esto al final no tiene nada que ver con la zoofilia en la vida real sino más bien con nuevos desafíos. Según leí soñar con un león es más bien algo bueno ya que significa que la vida es conducida por nuestra fuerza interior. El problema es que soñaba que me lo tiraba, entonces ahí no es lo mismo. Soñar que sometes a este animal quiere decir que tendrás victoria en alianzas amorosas, comerciales o laborales. Al contrario que el felino te someta muestra tu debilidad. Si yo estaba arriba será que fui la que sometió. ¿No?

Pero no solo he tenido este sueño, aún hay más y lo peor es que llevo dos semanas seguidas con estos sueños húmedos extraños. Después al otro día me paso las horas pensando si tengo algún problema o si me estoy convirtiendo en una ninfómana.

Como actualmente, después de mantener una larga relación formal, me liberé sexualmente y me encanta. Puede que esté sobrepasando los límites, aunque depende de la moral o creencias de quien lo vea. Como también puede que esas prácticas no sean tan locas. ¿O sí?

Bueno el otro sueño fuerte lo tuve anoche. Aparecía en una cama muy grande, creo que de un tamaño mayor que una king. Era muy cómoda, como si pudiera desaparecer entre las plumas. Yo estaba desnuda y muy excitada, desde los pies comenzaba a subir mi ex. Sí mi ex, el de la relación formal que les conté.

Ex subía despacio con todo su cuerpo sobre mí, con una mano me tocaba y en la otra tenía un juguete sexual, de esos que vende la Japi Jane. Yo me sorprendía por su osadía -siempre fue bien aburrido en la cama- y comenzábamos a jugar con el dildo. Que parecía una extensión de su cuerpo. Realmente exquisito.

Pero de un segundo a otro ex se convertía en un amigo con el cuál jamás me habría imaginado en la cama, este usaba un traje sado estilo Dominatrix, y en su mano se lucía un látigo muy largo que le daba cinco vueltas al cuerpo. Amigo me miraba desafiante, estiraba su arma y comenzaba a golpear mi espalda con el instrumento de cuero, mi piel sangraba y me dolía pero a mí me encantaba y le pedía más. En el momento del clímax cuando estaba llegando al orgasmo desperté con un grito que hizo que sonara el citófono de mi departamento.

Esto sí que no tengo idea que significa. ¿Alguno de ustedes puede interpretarlo?

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