Se volverán locas cuando vean los cientos de colores de esmaltes, tatuajes para labios, maquillajes excéntricos, en general de todo para potenciar nuestra belleza natural.


The Republic of Beauty es una tienda chilena de productos de belleza que trae productos de variados países entre ellos Alemania, Inglaterra, Holanda, Francia, Israel, Turquía, Grecia, Corea, China, Italia, Polonia y Estados Unidos.

Las fanáticas de la belleza tendrán un  nuevo mundo para descubrir . La cantidad de productos  que mantienen es realmente impresionante, entre las marcas que se podrán encontrar en la embajada chilena están Vipera, BodyFarm, Sheida, Evoluderm y Joko, entre otras.

Estoy segura que se volverán locas cuando vayan a conocer la tienda que tiene cientos de colores de esmaltes, tatuajes para labios, maquillajes excéntricos, en general de todo para potenciar nuestra belleza natural.

La “The Republic of Beauty” se inauguró hace unos días en mall Costanera Center y nació en nuestro país de la mano de su Primer Ministro, Jaime Ben-Dov, teniendo la particularidad de designar a sus colaboradores como ministros, a sus representantes de ventas como embajadores, a sus clientes como ciudadanos y a sus puntos de venta, como embajadas.

“Celebrar la belleza a través de una amplia gama de colores, texturas y aromas, es una experiencia que se podrá vivir en cada una de nuestras embajadas. Tenemos marcas que no se podrán encontrar en ninguna otra tienda, e incluso apostamos por líneas importadas para hombres y niños”, explica Ben-Dov, Primer Ministro de The Republic of Beauty.

Y como un estado en crecimiento, The Republic of Beauty, ya tiene programada la apertura de sus próximas embajadas que estarán en mall Plaza Norte, Plaza Vespucio, Plaza Oeste, Plaza Tobalaba, Plaza Egaña y también en la segunda región del país en el mall Plaza Antofagasta.

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Sobre el autor

Periodista, loca y desenfrenada. No tiene mascota ni hijos. Ama la cultura y el esmalte de uñas. El cine es su perdición y últimamente se ha puesto bastante farandulera, aunque en la universidad prometió que nunca lo haría. En Twitter es @dleigthon

Hace años que se viene hablando de las grandes empresas transnacionales que subcontratan fábricas en países con gran riesgo social ya que de esta manera abaratan costos. El grave problema es que las segundas también tienen el mismo objetivo y para esto tienen paupérrimas condiciones laborales, sus trabajadores a diario se encuentran sometidos a tratos esclavizantes e incluso emplean a niños y los explotan. De acuerdo a la cifra entregada por Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo hay más de 168 millones de niños trabajando, especialmente en la industria de la moda.

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Sin embargo, existe una organización sin fines neozelandesa llamada "Child Labor Free" que nació con el objetivo de crear una etiqueta ética la cual acredite que las empresas que la usen no están relacionadas al trabajo infantil en ninguno de los procesos de producción de sus productos. Claro que para esto, la empresa debe someterse a la auditoría independiente de la consultora Ernst & Young. Michelle Pratt es la directora general y fundadora de Child Labor Free y declara que el trabajo de protección a los niños en la industria de la moda se encuentra en paralelo al de los productos con etiqueta "cruelty free" en la fabricación de cosméticos.

libre-de-esclavitud-infantil

"Child Labor Free" cuenta con el apoyo de UNICEF y ya tiene un prototipo de la etiqueta que será presentada en la próxima semana de la moda de Nueva Zelanda.

Caso GAP y Victoria’s Secret

[caption id="attachment_523820" align="aligncenter" width="660"]Child Labor In China Niña China trabajando en el algodón.[/caption] Existen diversos casos al rededor del mundo. Un ejemplo es el de GAP que en 2007 se convirtió en un gran escándalo tras conocerse la investigación del Sunday Observer que reveló que la marca usaba niños para hacer camisetas para niños. ¿Irónico no? También muy conocida es la historia de lo ocurrido con Victoria’s Secret en 2008, la compañía de lencería más famosa del mundo lanzó una campaña publicitaria asegurando que el algodón usado estaba libre de pesticidas y provenía de tratos justos. El asunto es que un año después Bloomberg News publicó una historia que rompería el corazón de millones de fanáticos de Victoria’s Secret en todo el mundo. El medio especializado en economía, informó que en la recolección de este algodón se usaba a varios niños ya que sus manos eran más pequeñas y rápidas, mucho más eficientes para este trabajo. Además, hubo una historia que particularmente la mayoría recuerda y es la de una niña de 13 años que era obligada a trabajar por su padre adoptivo. Ella debía hacer los surcos donde luego se plantaba el algodón y además estaba en pésimas condiciones alimenticias.

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Sin embargo, existe una organización sin fines neozelandesa llamada "Child Labor Free" que nació con el objetivo de crear una etiqueta ética la cual acredite que las empresas que la usen no están relacionadas al trabajo infantil en ninguno de los procesos de producción de sus productos. Claro que para esto, la empresa debe someterse a la auditoría independiente de la consultora Ernst & Young. Michelle Pratt es la directora general y fundadora de Child Labor Free y declara que el trabajo de protección a los niños en la industria de la moda se encuentra en paralelo al de los productos con etiqueta "cruelty free" en la fabricación de cosméticos.

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Hace años que se viene hablando de las grandes empresas transnacionales que subcontratan fábricas en países con gran riesgo social ya que de esta manera abaratan costos. El grave problema es que las segundas también tienen el mismo objetivo y para esto tienen paupérrimas condiciones laborales, sus trabajadores a diario se encuentran sometidos a tratos esclavizantes e incluso emplean a niños y los explotan. De acuerdo a la cifra entregada por Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo hay más de 168 millones de niños trabajando, especialmente en la industria de la moda.

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