Cinco partes de tu cuerpo que deberías usar más

¿cuándo fue la última vez que usaste estas partes del cuerpo como querías y no por inercia?

Todo el tiempo andamos de un lado para otro preguntándonos si estos pantalones se nos ven bien, si ya es momento de cambiar de corte o color de cabello o interrogando a los demás para saber qué trucos tienen para hacer casi cualquier cosa, desde bajar de peso hasta estudiar para un examen o si nos recomiendan alguna serie de televisión que recomienden "para matar el tiempo"; pero no nos damos cuenta de que ya tenemos las herramientas para disfrutar el día a día al alcance de nuestras manos: Nuestro propio cuerpo.

Por eso, antes de buscar la felicidad en otras cosas, ¿por qué no utilizar lo que ya tenemos para alcanzarla?

1. Tus manos

Tus manos pueden crear y destruir, pero es mucho más bonito lo primero que lo segundo. Con tus manos puedes pintar un bonito cuadro o acariciar a alguien más. También puedes hundirlas en la arena y apretar tus puños lo más fuerte posible hasta que se escurra entre tus dedos o, también, preparar unas galletas caseras y regalárselas a quien más cariño le tengas. Utiliza tus manos para conocerte, pero sobre todo para amarte. Asegúrate que cuando digas que conoces algo "como la palma de tus manos" sea en serio y no un dicho más.

2. Tus pies

Dios sabe que si mi vida dependiera de mis habilidades de baile nos veríamos muy pronto en las puertas del cielo, pero eso no me impide bailar. Utiliza tus piernas, delgadas o rechonchas, para que te lleven a donde tú quieras ir al paso que mejor te acomode. Adorna tus pies como te de la gana: Ponte anillos, píntate las uñas, usa sandalias o tacones. Tus pies sirven para caminar, correr, bailar, acurrucar al lado de los de alguien más o para levantarnos tantito y alcanzar la boca del ser amado; vale la pena mantenerlos en la mejor condición posible ¿no crees?

3. Tu boca

Cuida lo que dices y cuida lo que comes, pero no te excedas. Está bien tener una opinión y levantar la voz cuando es necesario (que no es lo mismo que gritar, eh). Canta a todo pulmón cuando vayas en el coche. Usa ese color de labial que siempre has querido. Huméctalos; con tu propia lengua o con la de alguien más. Habla, canta, susurra, besa... y nunca olvides que "de lo que abunda en el corazón habla la boca".

4. Tu corazón

Como sobrevive prácticamente por su cuenta, olvidamos que tenemos un órgano bien frágil, y al mismo tiempo muy resistente, latiendo en nuestro pecho. Utiliza tu corazón para amar más y mejor; a ti, a los demás, a la naturaleza o al universo si así te place, pero el chiste está en amar. Me entristece ver que todos se quieren convencer de que amar menos es mejor, para evitar salir herido de alguna relación. Yo digo que no. Que hay que amar con todo el corazón pero siempre, siempre utilizando la parte más importante de tu cuerpo...

5. Tu cerebro

No es ofensa. No digo que no lo utilices, pero ¿cuándo fue la última vez que te diste tiempo para reflexionar sobre ti y sobre tu vida y no para hacer cálculos monetarios o alguna otra cuestión de trabajo? Buscamos desesperadamente todo tipo de remedios para hacer que la mente descanse cuando tenemos muchos asuntos pendientes, tratamos de inutilizarlo con el ruido de la televisión o tomando algunas copas de más, pero ¿para qué? No hay mayor felicidad que la que se obtiene conscientemente. Y quien lo haya experimentado no me permitirá mentir.

Y bien, ¿cuándo fue la última vez que usaste estas partes del cuerpo como querías y no por inercia? 

powered byDisqus