Ginecólogo o ginecóloga: ¿Cuál escoger?

¿Qué nos hace escoger a especialista de un sexo sobre el otro?

Cuando tuve mi primera cita con el ginecólogo, a los 17 años, no pensé mucho en la elección pues fue casi automática: Mi mamá me llevó con el que la había visto toda la vida y no tuve que pensar mucho más. Sin embargo, ya en el consultorio, me di cuenta de todo lo que implicaba que fuéramos pacientes del mismo doctor. Primero, no siempre iba a sentir la confianza y libertad de hablar con él de todo lo que sucedía en mi cuerpo y mi vida, porque temía, tontamente, que pudiera juzgarme o contarle a mi mamá. Además, era hombre y nunca antes un hombre me había visto sin pantaletas.

El momento del desencanto ocurrió cuando nos estrechamos la mano al presentarnos y él me preguntó, así como si nada, si siempre había tenido tanto vello en la cara. Uff, qué manera de repelerme ¿acaso no sabe que la mayoría de las adolescentes tienen un serio problema de confianza y autoestima como para que además insinues que parecen hijas de un hombre lobo? Me perdió.

Casi un par de años después, fui al ginecólogo por mi propia cuenta y esta vez sí lo elegí yo y, a pesar de la mala experiencia con el anterior, también volví a escoger a un hombre. La razón, esta vez, es mucho más sencilla: Me lo habían recomendado y me parecía, sin fundamento alguno he de confesar, que los ginecólogos eran más serios y "alivianados" que las ginecólogas.

La experiencia con él fue muy grata y siempre fue sumamente respetuoso. Me sentía muy contenta pero, desafortunadamente, es un doctor tan bueno que tiene una cantidad de pacientes impresionante así que cada cita también constaba de esperar, mínimo, 3 o 4 horas por el atraso entre consultas.

Finalmente, desde hace unos 3 años, me cambié con una doctora que ha sido simplemente lo mejor que me ha pasado en la vida. Es clara, respetuosa, amigable y sobretodo, explica muy bien cada uno de los síntomas que habría que notar o cosas de las que hay que estar pendientes, me imagino, porque las ha experimentado ella misma también.

Según un psicólogo de la Universidad Central de Chile,  Ricardo Bascuñán, que una mujer escoja a un ginecólogo “puede tener alguna relación con que para las mujeres ser revisadas por otras, podría considerarse como un acto lésbico, a pesar de que la misma acción no tiene nada de eso, pero es una percepción”.

Por como se han dado las cosas, dudo cambiar de ginecóloga pronto y es una persona en la que confío plenamente, aunque no sé por qué en un principio nunca consideré a una ginecóloga como opción. Ustedes, ¿cómo eligieron a su ginecólog@? ¿Tienen preferencia sobre uno u otro sexo en esta profesión?

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