La ciudad contra el peatón

¿Alguna vez has sentido que la ciudad está en tu contra?

Nunca he tenido un vehículo propio. Sólo una bicicleta hace años y la verdad es que me daba miedo usarla como medio de transporte en la calle con un montón de coches alrededor.

A estas alturas de mi vida estoy muy lejos de poder adquirir mi propio medio de transporte, y creo que no babearía tanto al respecto si no sintiera que hay ciudades que casi de manera literal están en una constante violentización de los que caminan.

Esto lo veo, por ejemplo cuando trato de cruzar la calle y los conductores rara vez ceden el paso. Más rara vez si son mujeres. Los hombres un tercio de las veces ceden el paso, un tercio de las veces chequean a las chicas que cruzan la calle y el último tercio de las veces no permiten el paso.

Es un problema para las chicas que cruzamos la mitad de la ciudad para llegar a nuestros destinos. A veces en tacones, a veces en falda y a veces con las dos, en calles donde a veces no hay banqueta, los conductores no ponen sus direccionales y te complican cruzar en una esquina.

Claro que no todas las ciudades están planeadas sólo para automovilistas. A veces pareciera un raro accidente que viene de su cercanía con Estados Unidos, lo que hace el transporte público ineficiente, tardado y a veces un tanto caro.

Quizás nuestros valores estén equivocados si planeamos una ciudad en la que todos aspiren a tener carro y no seamos capaces de controlar el tráfico. Algo es seguro, necesitamos que los valores que se enaltecen en las ciudades se replanteen un poco.

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