Los hijos: las víctimas invisibles de la violencia de género

En las familias con violencia de género, la atención se centra en las mujeres afectadas. No hay que olvidar a los que se afecta con la misma.

Ayer descubrí este documental sobre el tema y quedé en shock. Resulta ser que en España, de los casos documentados de violencia de género no se tiene mucha información sobre la forma en que afecta a los niños o cómo los afecta.

Según el documental, que les recomiendo mucho, aunque la agresión no vaya directamente en contra del niño, se ve sumamente afectado en su desarrollo, sobre todo si está en los primeros años que es donde se va formando la personalidad. Los niños cuyos hogares se ven afectados por violencia de género no se pueden desarrollar de forma normal.

Y aunque sus madres buscan ayuda, muchas veces no se les da seguimiento a los casos de los hijos quienes corren el riesgo de perpetrar los papeles de sus padres: el agresor y la víctima. Al menos según el documental, la violencia de género es un tema que aún se considera muy privado, por lo que pocos casos son reportados y aún menos niños reciben el apoyo que requieren por parte de especialistas.

Ante las cortes, los padres, aunque maltratadores, aún tienen derechos sobre los niños. En este documental, muchas víctimas exponen que en realidad mucho niños desearían cortar ese lazo ya que la figura paterna sólo les inspira miedo. Y sin embargo, muchas veces los jueces no toman en cuenta lo que los niños tienen que decir al respecto.

En el documental hablan de violencia muy extrema, que va desde golpizas a homicidios por violencia de género. Pero aclara que para pasar de la agresión verbal a la física en realidad no hay mucha distancia. Y sobre todo: la violencia ni es normal, ni tiene por que ser soportada. Mucho menos atestiguada constantemente por los hijos. Los deja marcados de por vida.

Aunque la sociedad se está bien actualmente preocupada por las mujeres en esta situación, es también tiempo de que se mire también a los hijos, ya que de ellos depende que la violencia pase o no a la siguiente generación.

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