Después de descubrir que el shampoo daña el cabello, ¿ahora a quién recurrimos?


Después de hablar acerca de que el champú está en realidad diseñado para maltratar nuestro cabello, y que las cremas para peinar y acondicionadores en realidad no hacen mucho, sino hacernos pensar que lo hacen, ahora uno se pregunta: ¿Y ahora que uso si ya no quiero maltratar diaria y sistemáticamente mi cabello?

Después de toda esa investigación, debo confesarles que hay un cambio radical en mí como consumidora. Antes me guiaba para comprar productos de cabello en lo que dicen en los empaques que hacen por el cabello y sus aromas. En el post anterior les dije que de mi tocador se salvaron pocos productos para el cabello.

No sé si los encuentren disponibles en los países que nos leen, así que mejor les ofrezco una guía sobre lo que deben buscar y desechar en los productos para cabello como cremas, protectores de calor, acondicionadores y champús.

Yo sé que me veo rara yendo al súper mercado revisando cuidadosamente todas las etiquetas traseras de los famosos envases de colores donde ponen los productos de cabello. Es raro, pero en realidad siento la responsabilidad de saber qué le pongo a mi cabello. También de intentar protegerlo a toda costa, aún nos queda una vida juntos.

Primero está el champú:
La mayor parte de estos productos tienen un compuesto sumamente dañino llamado “Lauril Sulfato de Sodio”. Es tan potente que siempre le ponen otros químicos para que el efecto no sea tan potente, pero a final de cuentas si daña tu cabello todos los días.

Hasta el momento, el único champú que he encontrado sin ese dañino compuesto es uno que venden en una tienda naturista-vegana cerca de mi casa. Viene en una presentación de barra, como si fuera un jabón de cuerpo o de manos. Aún no lo pruebo, pero tengo toda la intención.

Sé que no en todos lados hay tiendas naturistas de este tipo, por lo que pueden hacer si sienten el cuero cabelludo muy grasoso es usar jabón neutro, si de ese que es para la piel, y tallar principalmente sobre su cabeza. Si no tienen este problema, pueden tallar su cabello con un acondicionador (ahora pasaremos a ese punto). A mi me ha funcionado bien sólo con eso, la clave es elegir bien el acondicionador.

Para el acondicionador:
Ya lo hemos dicho antes: la mayor parte de los acondicionadores contienen sílicas no solubles en agua. Por lo tanto cuando pasas un día o dos sin lavarlo lo sientes muy graso y jabonoso, como lleno de residuos. Es por este compuesto, que como no es soluble en el agua, tienes que quitar con algo como Lauril Sulfato de Sodio.

Lo ideal es buscar un acondicionador con sílicas solubles o que no contenga sílicas. En México hay dos marcas, muy baratas además, que no tienen sílicas; los acondicionadores de Alberto VO5 y Vanart. Si, esas marcas baratísimas son las que se llegan a salvar. En las demás no he encontrado mucho.

Les dejo aquí una tabla que tiene Yael en su blog que explica cuáles sílicas puedes poner en tu cabello y cuáles no:

Con esta guía puedes conseguir un acondicionador que no sólo te de esa ilusión de que hace algo por tu cabello, sino uno que te ayude a limpiarlo e hidratarlo. Nada de envolverlo en ese plástico microscópico.

Para cremas para peinar, protectores de calor, etc:
De nuevo, lo ideal es buscar siliconas solubles, o un producto que no las contenga. Así se salvó mi protector de calor de organix:

Tengan cuidado con esta marca, porque algunos de sus productos contienen siliconas no solubles en agua. Por ejemplo, mi acondicionador de Organix no se salvó. Esta marca también tiene crema para peinar sin sílica, pero aún no las pruebo.

Mi meta es ver cómo es en realidad mi cabello sin químicos. ¿En verdad necesita de una crema para peinar para enchinarse como lo debería por genética? ¿Será que ocupo en realidad una crema para que no se frizeé? O ¿acaso estaba reseco por tantos años de champú?

Hasta ahora llevo semana y media sin champú y otras cosas dañinas. Mi cabello está fuerte, se cae mucho menos y retiene más la humedad, o sea, tarda mucho en secar. Y yo me siento muy a gusto.

Espero que si se animan a hacer algo así, nos cuenten su experiencia. Mi cabello y yo hemos hecho al fin las pases.

Keeping sharing simple...
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Sobre el autor

No le pongo café a mi azúcar. En Twitter me conocen como @dayfirefly

Hace años que se viene hablando de las grandes empresas transnacionales que subcontratan fábricas en países con gran riesgo social ya que de esta manera abaratan costos. El grave problema es que las segundas también tienen el mismo objetivo y para esto tienen paupérrimas condiciones laborales, sus trabajadores a diario se encuentran sometidos a tratos esclavizantes e incluso emplean a niños y los explotan. De acuerdo a la cifra entregada por Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo hay más de 168 millones de niños trabajando, especialmente en la industria de la moda.

937d028bcef0956664fd9609f4a49f3e

Sin embargo, existe una organización sin fines neozelandesa llamada "Child Labor Free" que nació con el objetivo de crear una etiqueta ética la cual acredite que las empresas que la usen no están relacionadas al trabajo infantil en ninguno de los procesos de producción de sus productos. Claro que para esto, la empresa debe someterse a la auditoría independiente de la consultora Ernst & Young. Michelle Pratt es la directora general y fundadora de Child Labor Free y declara que el trabajo de protección a los niños en la industria de la moda se encuentra en paralelo al de los productos con etiqueta "cruelty free" en la fabricación de cosméticos.

libre-de-esclavitud-infantil

"Child Labor Free" cuenta con el apoyo de UNICEF y ya tiene un prototipo de la etiqueta que será presentada en la próxima semana de la moda de Nueva Zelanda.

Caso GAP y Victoria’s Secret

[caption id="attachment_523820" align="aligncenter" width="660"]Child Labor In China Niña China trabajando en el algodón.[/caption] Existen diversos casos al rededor del mundo. Un ejemplo es el de GAP que en 2007 se convirtió en un gran escándalo tras conocerse la investigación del Sunday Observer que reveló que la marca usaba niños para hacer camisetas para niños. ¿Irónico no? También muy conocida es la historia de lo ocurrido con Victoria’s Secret en 2008, la compañía de lencería más famosa del mundo lanzó una campaña publicitaria asegurando que el algodón usado estaba libre de pesticidas y provenía de tratos justos. El asunto es que un año después Bloomberg News publicó una historia que rompería el corazón de millones de fanáticos de Victoria’s Secret en todo el mundo. El medio especializado en economía, informó que en la recolección de este algodón se usaba a varios niños ya que sus manos eran más pequeñas y rápidas, mucho más eficientes para este trabajo. Además, hubo una historia que particularmente la mayoría recuerda y es la de una niña de 13 años que era obligada a trabajar por su padre adoptivo. Ella debía hacer los surcos donde luego se plantaba el algodón y además estaba en pésimas condiciones alimenticias.

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