De la mamada al estrellato

Conozcan a nuestra nueva y deslenguada columnista que les despertará sus más sensuales instintos...

1. Perdí mi virginidad a los 25 (no era virgen por fea como dice Facu Cabral, de verdad esperaba mi momento). Fue un mero trámite, pero aún así me encargué que el chico escogido fuera un codiciado músico, niño índigo, hombre espiritual del puerto de Valparaíso.

2. Decidí perder la virginidad porque una semana antes el gran, magnífico, hombre power del momento -ese que todas quieren y pocas tienen- había tenido intenciones como dicen los gringos de "pasar a tercera fase". Aquel día no ‘tiré’ con él sólo para no quedar como la virgen looser del carrete.

3. Cabe recalcar que no mencionaré ni el nombre, ni el rubro en el que este "Rock Star" se destaca, puesto que adivinarían de forma inmediata quien es y créanme eso sería fatal para mí.

4. Fue mi segundo hombre en el sexo y saben sí, soy una nerd. Leí la Cañamo especial sexo que te enseña en forma detallada y precisa como hacer un buen ‘cunnilingus’ o un excelente fellatio, léanla no se arrepentirán.

Pero vamos al grano:
El asunto es que esa vez le di al tipo la mejor mamada de la vida, me siento orgullosa por ello, le puse más dedicación que a cualquier cosa que había hecho antes. Se lo chupé lento, con amor y con los ojos cerrados, pelo sexy revoloteando al rededor, su pene entraba y salía de mi boca con un ritmo y naturalidad lleno de saliva sacado del fondo de mi garganta.

La revista decía que debía mirarlo, por lo que cuando pasaba mi lengua por el costado de su miembro mis ojos lo llamaban de forma caliente e inocentona. Lo vi perder el maldito control que siempre tiene en todo, lo vi mío; vulnerable, entregado, extasiado y débil. Mientras lo mamaba como un cojak tipo cabezón me dijo: "me voy, me voy", ahí saqué mi mejor remate elegí que terminara dentro de mi boca tal como la revista lo recomendaba, lo hizo y cuando resucitó de la "petite Morte" lo tenía ahí mirándome extrañado por mi experticia. Acababa de firmar un contrato indefinido con él, puede tener muchas minas, de vez en cuando tediosas parejas, puede tener a la que quiera, sin embargo, sabe que cuando quiere algo bueno aquí estoy yo y mi boquita juguetona...

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