Mi decepción con el champú

Y otros productos para el cabello.

Si no han leído el primer post sobre este tema, les recomiendo que lo lean antes de comenzar por aquí y que así no nos sintamos todos perdidos. Pues después de leer y conocer tanto sobre los productos de cabello, me di a la tarea de buscar un acondicionador que tuviera sílicas solubles o que no las tuviera.

Como había predicho el post de Yael en el que me he basado para no sólo escribir estos posts, sino experimentar con mi cabello, los pocos acondicionadores que no tienen sílicas son de los más baratos que hay en el mercado.

Así que a los días siguiente de iniciar con una rutina que incluía sólo ese acondicionador y crema para peinar sentía el cabello como si aún tuviera residuos de jabón y grasa. No era una sensación agradable. Pero en vez de volver al champú corriendo, decidí revisar los otros paso de mi rutina para ver si algo más fallaba en la ecuación.

Como tengo cabello chino, desde años que siento que no puedo salir de casa sin crema para peinar o me veré como un león lleno de estática, pero revisé los ingredientes de la misma y allí estaba: sílicas. Ahí fue donde me puse a cuestionar toda la historia de mi cabello.¿Será que todo este tiempo lo he sentido esponjado y reseco porque eso es lo que le hecho a diario usando champú?

Terminé por revisar todos los tratamientos, cremas, aceites y spray para el cabello. De todos los productos que tenía, se salvaron sólo dos. Me deshice de todo lo demás con una cierta decepción y tristeza. Todos esos productos que supuestamente eran buenos para mi cabello, en el mejor de los casos no hacían nada más que envolverlo en una película plástica que me daba la sensación de que no estaba reseco o que estaba terso.

Nos engañaron. No hacen nada por nuestro cabello en realidad, pero pensamos que sí y estamos convencidos. El champú maltrata y reseca tu cabello y el acondicionador y los "tratamientos" y "cremas para peinar" sólo dan la impresión de rehidratarlo.

Decidí no volver tampoco a la crema para peinar. Aunque la verdad la sensación de que sin la crema mi cabello se iba a resecar de forma extrema, pero soporté la ansiedad de ponerme crema para peinar y dejé así mi cabello. Llevo una semana así y nunca había percibido que retuviera tan bien la humedad. Se cae muchísimo menos, se quiebra menos y la sorpresa de la semana: no se esponja.

No lo había sentido tan saludable en años y tal parece que eso no tiene precio. He decidido renunciar a cualquier rutina que maltrate mi cabello de forma diaria. Quizás algún día, me pinte el cabello, quizás logre mi propósito de tener el cabello muy largo, pero en definitiva me comprometo a no maltratarlo de forma diaria. Todavía nos queda una vida juntos.

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