Disfrutar del sexo casual sigue siendo un pecado para la sociedad

Resulta que no es el romanticismo lo que frena a las mujeres a tener sexo casual... sino la doble moral que las tacha de putas

El miedo a que la sociedad te ponga una etiqueta de puta es tan real e incómodo que en cualquier otra época mucho más tradicional que la nuestra, probando así que la revolución sexual aún está muy lejos de ser consumada.

Mientras que un hombre que tiene muchas conquistas es considerado un casanova, una mujer que hace lo mismo es vista por los demás como "más promiscua, menos inteligente, menos sana mentalmente, menos competente y más arriesgada" que su homónimo masculino, según un estudio realizado por el Departamento de Psicología de la Universidad de Michigan.  O sea, lo mismo pero tantito peor.

¿Por qué será que la sociedad se rehusa a darle a la mujer la libertad de hacer con su vida privada lo que le de la gana? Y digo sociedad porque no son sólo los hombres los que manejan esa maravillosa doble moral satanizadora.

Y, dice el estudio, que aunque querramos pensar que ese miedo es cosa del pasado... realmente sigue siendo la razón principal por la que una mujer lo piensa más de una vez cuando se le presenta la oportunidad de tener sexo casual, mientras que los hombres ni han terminado de escuchar la propuesta y ya están preguntando dónde tienen que firmar para sellar el pacto.

Eso sí, cuando el miedo a ser juzgadas es mínimo y las circunstancias se ven favorables, las mujeres están tan dispuestas a tener sexo casual como cualquier hombre, afirman.

Ahora sólo hay qué preguntarnos qué tanto bien nos hacemos las unas a las otras cuando juzgamos a las mujeres que viven su sexualidad abiertamente y si omitir detalles o cambiar historias para no vernos "tan mal" nos está ayudando a la larga... porque todas lo hemos hecho alguna vez, ¿o no?

Fuente: PsMag

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