Nuestro papel en la educación

Dicen por ahí que toma una aldea completa el criar a un niño...

Como les comentaba en el último post, el domingo tuve que ayudarle a mi primo de nueve años a leer un libro que, a pesar de que el protagonista es un niño, el libro no es para niños. Y ahí fue donde me puse a reflexionar sobre el papel que tenemos las mujeres en general en la educación, sobre todo las madres.

A lo que voy con esto es que si alguna madre de familia de alguno de los niños se hubiera tomado el tiempo de hojear el libro, o incluso de consultar rápidamente por medio del internet sobre qué trataba el libro, es probable que el domingo no hubieran tenido que leer, muy a regañadientes, el libro.

Las mujeres tienen un papel clave en la educación, al ser madres. Y puede que muchas veamos ese día un tanto lejano, pero creo que es algo importante asumir ese papel. Después de todo, dice un antiguo dicho africano que toma toda una aldea criar a un niño. Tenemos que tenerlo en cuenta siempre, porque en México los niveles educativos están por los suelos y la verdad es que no podemos achacarle toda la culpa a los maestros. Ellos y los padres necesitan estar en el mismo equipo para que los niños puedan aprender. Puede que después se independicen un poco y tomen su propia iniciativa para aprender.

Mientras tanto, padres y maestros tienen que involucrarse. Ahora, puedo decirles que en mi experiencia, si logran meterse al juego de los niños a su juego, o viceversa, pueden lograr un impacto positivo. La lectura que hicimos del libro terminó siendo dramatizada, o sea, como la de un cuenta cuentos. Con sonidos y diferentes voces, escondiendo de vez un cuando un chiste que no estaba en el libro y explicando mucho el contexto, el niño se interesó por la lectura y quería retomarla él solo después de que terminamos.

No importa que no sea tu responsabilidad, a veces tiene un efecto sumamente positivo el que a veces otras personas de la comunidad nos involucremos en la educación de un niño. Podría tener un efecto positivo que ni siquiera nos imaginamos.

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