Casado, ¿enamorado?

¿Estás casado y te da miedo perder la chispa ante el peso de lo cotidiano? Aquí algunos tips para el día de hoy

El día de tu boda juraste que el amor no cabía en tu interior. Te casaste, firmaste, hiciste la fiesta y te fuiste de luna de miel. Volviste y te encontraste con un duro despertar: la cotidianeidad es un asesino silencioso de las relaciones.

De repente dejabas la puerta del baño abierta, no te inmutabas por peinarte al levantarte, y poco a poco dejaste de esmerar tus artes culinarias hasta cambiarlas por hamburguesas o tacos que sacaban de un apuro.
¿Suena familiar? Si, así más o menos es la vida de casados.

(Y eso que no me estoy metiendo al tema del sexo)

Pero, ¿cómo hacer para que el amor siga vivo? ¿Qué pasa en un día como hoy en el que todos celebran esa pasión, ese amor desmedido cuando el tuyo está un poquito más apagado? Ahí te va el secreto más grande del mundo: El amor se trabaja.

Al casarnos, parece que la vida nos dice: Bien, has elegido a tu compañero de vida, ahora el trabajo es todo tuyo. ¿Lo haces? Y no me refiero a estar todos los días arreglada o a todos los días cocinarle a tu marido, no. (Seamos honestas, no siempre se puede y no siempre uno tiene la misma energía) Me refiero a: ¿Lo admiras a diario por lo que hace? ¿Le agradeces a la vida despertar con esa persona que elegiste? ¿Cuando vas a la tienda le compras su chocolate favorito aún y cuando no sea 14 de febrero?

Yo soy enemiga de celebrar el amor sólo un día. Habiendo tantos días al año, ¿por qué limitarnos? Lo que si es que creo que en días como hoy, hay que sacudirse la rutina al menos 5 minutos para recordar por qué estamos donde estamos.

Si estás casada/o y te gustaría hacer algo especial el día de hoy, ahí te van algunas ideitas rápidas a poner a prueba:

1. Al llegar la noche y antes de acurrucarte en tu lado de la cama, apaga la luz y acaríciense bajo las sábanas. Quítense la ropa despacito y disfrútense. Creen un momento rápido y relajante de intimidad, ya lo que pase después es cosa de ustedes.

2. Márcale por teléfono al trabajo y sin decir una sola palabra, ponle "play" a su canción. Deja que pasen unos segundos y cuelga el teléfono. Mínimo le sacarás una sonrisa.

3. No lo lleves a cenar o al cine (éste día esos son los lugares menos íntimos y más caros del planeta), mejor ve por unos hot dogs o arma una ensalada de ensueño, prendan la tele, apaguen la luz y disfruten de sus sagrados alimentos abrazados.

4. Déjale una notita en su almohada que diga algo cachondón. Como, "me encanta cómo te ves cuando crees que no te veo".

5. Báñense juntos. Si, quítense el estrés del día con una buena ducha caliente en la intimidad de su hogar. Báñalo, enjabónalo y enjuágalo. Todo con cariño, con ternura, si acaso eso les sirve como preámbulo para algo más, ya sabrán.

:D
¡Feliz día de San Valentín!

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