¿De quién es ésta boda?

Puede que con tu boda a veces sientas que tienes que complacer a todo el mundo. Pero tu boda es tuya.

Parece que en la cultura latina las bodas no sólo son la celebración de dos personas que se encontraron y desean ser compañeros de vida. Las bodas llevan también la responsabilidad entre las familias de demostrar, presumir y hacer ver estatus económico, social y relaciones interfamiliares. Por ello no es sorpresa que al estar planeando tu boda te encuentres con que hay muchas personas (familiares y no familiares) que desean que tu evento les arregle la vida en algunos aspectos.

La mayoría de las veces las novias se ven a sí mismas en varias disyuntivas: sacrificar deseos personales por la familia de él o la propia, limitaciones entre las cuestiones a celebrar por las creencias de la mamá o la suegra, elegir cierto tipo de música por que es la única que bailan los invitados de los papás, no rebelarse contra los padres si son ellos quien más dinero están poniendo en la boda. Si, todas me las sé, yo también las viví.

Si estás planeando tu boda y hay días que sólo quieres irte de vacaciones para no pensar en eso, bienvenida al club.

¿Puedo darte un consejo? No tires la toalla. Aunque hay de familias a familias, y hay personas con las que puedes negociar y dialogar -y otras no-, resiste.  Siempre hay que tener en cuenta que la boda es tuya y de tu novio, que ustedes dos son quienes deben tomar las decisiones (así sea tomando en cuenta lo que opinen papás y suegros), pero que al fin y al cabo las decisiones serán suyas solamente.

Recuerda que la boda es el ensayo del matrimonio que viene, y en ese mismo matrimonio habrán muchos episodios en donde tendrás que sacar a relucir tus artes de negociación y diálogo, qué mejor manera de ensayar que desempolvarlas y ponerlas en uso.

Si acaso te ves sumergida en una situación escabrosa donde tú quieres una cosa y parece que el resto de tus familiares quieren otra, se cortés y di lo que piensas, siempre mostrando que tienes voluntad de negociar. Tampoco puedes darle gusto a todos y eso es algo a lo que ellos también deben irse acostumbrando.

Al final, la boda es uno de los días más importantes de tu vida y debes serte fiel a tus deseos y los de tu novio. Seguro no querrás recordar el día más feliz de tu boda como uno de los más estresantes, ¿Verdad?

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