Pies de mujer ¿Fetichismo?

Lee la nueva columna de Rodrigo Jarpa acerca de todo el erotismo que puede despertar un par de pies, pero de mujer.

Hace un par de semanas en una conversación nocturna, con vinos gruesos, humo y conocidos que no conozco, uno de los presentes comenzó a hablar con vehemencia, sobre su fascinación por los pies... los pies femeninos.

La conversación fue de menos a más, para terminar diluyéndose en la oscuridad de la noche, pero hubo algunas cosas que me quedaron dando vuelta. Los pies son una de las partes del cuerpo, -fuera de los pechos, genitales y traseros-, que más fascinación erótica generan. Lo interesante es que investigando un poco, llegué a estudios que demuestran que nuestro cerebro masculino está cableado con una predisposición biológica para este fenómeno.

Existen pies de una gran variedad de tamaños, formas, colores y otras variaciones. Hay grandes, chicos, medianos, con los dedos largos, achatados, chuecos, etc... además,  se puede sumar los “a pata pelá”, con calcetines, pantys, chalas, tacos, zapatillas, botas y junto con el objeto, es todo lo que se puede hacer con él.

Se dice que la atracción por los pies se genera producto de la debilidad innata que tenemos por ellos, que nos lleva a tomarles mayor atención, así como a los estímulos asociados a ellos. Junto con ésto, se dice que los pies son comparables con los genitales, ya que frecuentemente están cubiertos, son todos distintos y tienen o no olores particulares y lo interesante es que la atracción es particularmente a los pies pequeños. Esta idea ha estado presente a lo largo de la historia en distintas culturas, pero nunca se han adorado los pies grandes en las féminas.

Esto último se puede explicar –como una infinidad de nuestros comportamientos- desde el punto de vista evolutivo: Los pies de las mujeres pueden llegar a aumentar una talla completa durante el embarazo y las mujeres, “deberían” ser desde la perspectiva evolucionista, menos atractivas que las que están en su periodo fértil. Por otro lado, los estrógenos determinan el crecimiento de los pies, por lo tanto: pies pequeños pueden ser un indicador de la salud y fertilidad de una mujer.

En un estudio reciente, las búsquedas en sitios eróticos de internet por pies, llegaba a 93.885 en contraste a 5.831 por manos.

Freud, por su lado planteaba la relación entre los pies y la sumisión: el ser pisoteado. Cosa que muchos de los presentes en la conversación de esa noche, confesaron que les fascinaba; pero sólo si eran pies pequeños.

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