Remontándonos a una época en que para ser una buena esposa no recomendaban pintarte las uñas de rojo


¿Qué tan lista te sientes para dar el gran paso? ¿No estás muy segura? Pues este pequeño test vintage (publicado en Buzzfeed) te puede dar una idea de qué tan bien estás en el esposómetro

Con una columna designada a factores que te hacen una mala candidata y otra con cualidades apreciables en una futura esposa, la idea es marcar tu puntaje y restarle los puntos negativos a las conductas deseables para poderte ubicar en algún punto entre excelente candidata o un mejor escoge a otra chica. 

Según el test, irte a dormir con tubos en la cabeza, pintarte las uñas de rojo, tardarte en meterte a la cama como esperando a que tu esposo esté casi dormido, que no te gusten los niños y poner tus pies fríos cerca de tu esposo para calentarlos son actitudes que te restarían puntos a los ojos de una casamentera.

Por el otro lado, si la comida siempre está lista a tiempo, tocas algún instrumento musical como el violín, le preguntas a tu esposo su opinión antes de tomar una decisión, siempre estás de buen humor y jamás te vas a dormir enojada, sin olvidar dejar que tu esposo duerma hasta tarde los domingos entonces eres una candidata excepcional. 

Creo que si tuviera que responder honestamente este test, nadie de la década de los cuarenta se casaría conmigo.

No se preocupen que esto no es solo para discriminar a las futuras buenas esposas: también hay una versión para evaluar al futuro esposo, donde leer el periódico en la mesa, no llamar cuando llegará tarde a cenar, roncar y dejar los zapatos tirados en la sala son actitudes que lo harían una mala elección.

Pero si este distinguido caballero te ayuda a lavar los platos, recuerda las fechas importantes, es un buen trabajador y proveedor, tiene temas de conversación interesantes y es cordial con tus amigas entonces es lo más cercano a un príncipe azul.

 

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Sobre el autor

Fan de Hello Kitty y las películas de terror. Cambia de color de cabello como de opinión, baila descalza y no cuenta las calorías de los chocolates. En twitter es @leureena y escribe desde México.

Hace años que se viene hablando de las grandes empresas transnacionales que subcontratan fábricas en países con gran riesgo social ya que de esta manera abaratan costos. El grave problema es que las segundas también tienen el mismo objetivo y para esto tienen paupérrimas condiciones laborales, sus trabajadores a diario se encuentran sometidos a tratos esclavizantes e incluso emplean a niños y los explotan. De acuerdo a la cifra entregada por Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo hay más de 168 millones de niños trabajando, especialmente en la industria de la moda.

937d028bcef0956664fd9609f4a49f3e

Sin embargo, existe una organización sin fines neozelandesa llamada "Child Labor Free" que nació con el objetivo de crear una etiqueta ética la cual acredite que las empresas que la usen no están relacionadas al trabajo infantil en ninguno de los procesos de producción de sus productos. Claro que para esto, la empresa debe someterse a la auditoría independiente de la consultora Ernst & Young. Michelle Pratt es la directora general y fundadora de Child Labor Free y declara que el trabajo de protección a los niños en la industria de la moda se encuentra en paralelo al de los productos con etiqueta "cruelty free" en la fabricación de cosméticos.

libre-de-esclavitud-infantil

"Child Labor Free" cuenta con el apoyo de UNICEF y ya tiene un prototipo de la etiqueta que será presentada en la próxima semana de la moda de Nueva Zelanda.

Caso GAP y Victoria’s Secret

[caption id="attachment_523820" align="aligncenter" width="660"]Child Labor In China Niña China trabajando en el algodón.[/caption] Existen diversos casos al rededor del mundo. Un ejemplo es el de GAP que en 2007 se convirtió en un gran escándalo tras conocerse la investigación del Sunday Observer que reveló que la marca usaba niños para hacer camisetas para niños. ¿Irónico no? También muy conocida es la historia de lo ocurrido con Victoria’s Secret en 2008, la compañía de lencería más famosa del mundo lanzó una campaña publicitaria asegurando que el algodón usado estaba libre de pesticidas y provenía de tratos justos. El asunto es que un año después Bloomberg News publicó una historia que rompería el corazón de millones de fanáticos de Victoria’s Secret en todo el mundo. El medio especializado en economía, informó que en la recolección de este algodón se usaba a varios niños ya que sus manos eran más pequeñas y rápidas, mucho más eficientes para este trabajo. Además, hubo una historia que particularmente la mayoría recuerda y es la de una niña de 13 años que era obligada a trabajar por su padre adoptivo. Ella debía hacer los surcos donde luego se plantaba el algodón y además estaba en pésimas condiciones alimenticias.

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Sin embargo, existe una organización sin fines neozelandesa llamada "Child Labor Free" que nació con el objetivo de crear una etiqueta ética la cual acredite que las empresas que la usen no están relacionadas al trabajo infantil en ninguno de los procesos de producción de sus productos. Claro que para esto, la empresa debe someterse a la auditoría independiente de la consultora Ernst & Young. Michelle Pratt es la directora general y fundadora de Child Labor Free y declara que el trabajo de protección a los niños en la industria de la moda se encuentra en paralelo al de los productos con etiqueta "cruelty free" en la fabricación de cosméticos.

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Hace años que se viene hablando de las grandes empresas transnacionales que subcontratan fábricas en países con gran riesgo social ya que de esta manera abaratan costos. El grave problema es que las segundas también tienen el mismo objetivo y para esto tienen paupérrimas condiciones laborales, sus trabajadores a diario se encuentran sometidos a tratos esclavizantes e incluso emplean a niños y los explotan. De acuerdo a la cifra entregada por Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo hay más de 168 millones de niños trabajando, especialmente en la industria de la moda.

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