Cinco canciones cebollas para tratar el despecho

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¿Quièn no ha terminado cantando alguna vez una de esas terribles y aguerridas canciones en nombre de ese masho maldito que te hizo sufrir?

¿Quièn no ha terminado cantando alguna vez  una de esas terribles y aguerridas canciones  en nombre de ese masho maldito que te hizo sufrir?

Encerrarte con tus amigas y gritar a todo pulmòn un cebollero tema de amor y desdicha, puede convertirse en una terapia bastante reconfortante para evadir el dolor, encausar la rabia y lo mejor de todo, pasar un jugoso, pero entretenido momento que de seguro, jamàs olvidaràn  Eso sí, ten piedad con tus vecinos.

A continuación, te presentamos cinco clásicos, verdaderos himnos de la cebolla (chilenismo para referirnos a un hecho llorón, debido al efecto que provoca picar una cebolla), y que son sin duda, un remedio infalible para el despecho:

Él me Mintió / Amanda Miguel

No puede existir más intensidad picada en finito corte pluma, como en esta canción. Traiciòn, mentiras, él le mintió, él le dijo que la amaba y NUNCA la amó. Y eso de… “Señor tú que estás en lo cielos, tú que eres tan bueno, que no quede huella en mi piel de sus dedooos” ¡Por favor! No puede haber acto de súplica más explícito que éste ¿no creen?

 

Qué ganas de no verte nunca más / Valeria Lynch

“Qué ganas de no verte nunca más, aunque me muera…”  Después de ese mesopotámico primer verso ¿Será necesario explicar por què esta canción está en la lista? Sólo agregar que escuchar la voz de Valeria Lynch fue, es y será siempre una soberbia experiencia.

 

Detrás de mi Ventana / Yuri

La primera vez que puse atención a la letra  de esta canción, debo confesar que quedé en un verdadero estado de shock, sobre todo por la frase “Y sentirme mujer cuando lavo los platos” ¿QUÉEEE?  ¿Qué pasó Yuri? ¿Alguien me puede explicar eso?

 

Ese Hombre / Rocío Jurado 

Esta canción es sin duda un himno indiscutido al despecho, donde entonarlo junto a tu grupo de amigas, puede transformarse en un verdadero placer, cargado de aullidos y máxima inspiración… ¿Cómo es que dice el coro?

 

El Último Adiós / Paulina Rubio

Llegar a buscar un poco de confort en el “Aunque vengas de rodillas y me implores y me pidas, aunque vengas y me llores que te absuelva y te perdone …” con esa especie de ranchera de Paulina Rubio,  debe ser porque realmente tuvimos que  haber terminado muy, pero muy mal  y por cierto, no lo imagino entonado, sin un estado etílico bastante interesante recorriendo por las venas. ¿o no?

Y tú ¿Tienes escondida por ahí alguna cancioncilla  lista para picar?