Si bien, se sabe que esta enfermedad es un factor de riesgo para la disfunción eréctil, hasta ahora no había datos que concluyeran que también podía afectarnos.


Si sufres de diabetes y sientes que tu vida sexual ya no te satisface, este estudio podría explicar el por què.

Investigadores de la Universidad de California (EEUU), encontraron pruebas que demuestran que aquellas mujeres que padecen esta enfermedad, sienten menos satisfacción a la hora de tener sexo.

Para llegar a esta conclusión, los especialistas encuestaron a 2.270 mujeres entre los 40 y 80 años, considerando tanto a aquellas que recibían insulina como a diabéticas que no la consumían y a  un grupo que no sufría la enfermedad. Compararon la frecuencia de la actividad sexual, el deseo, y la satisfacción, como también la dificultad para lubricarse.

Los resultado obtenidos determinaron que las mujeres diabéticas tratadas con insulina tenían un nivel de insatisfacción dos veces mayor a las demás,  donde si bien, no se encontro grandes diferencias en el deseo y la frecuencia de las relaciones sexuales, estas pacientes corren mayor riesgo de tener problemas para lubricarse y llegar al orgasmo.

“Está demostrado que la diabetes es un factor de riesgo para la disfunción eréctil, pero hasta ahora no había datos que concluyeran que la diabetes también podía afectar a las mujeres”, indicó Alison J. Huang, especialista del Centro de Investigación Clínica de Salud de la Mujer de la Universidad de California.

Donde si bien, el estudio publicado en la revista Obstetrics and Gynecology, no examina el tipo de diabetes, los científicos deducen que por la edad del diagnóstico y el momento en que comenzaron a tomar insulina, la mayoría de las participantes tenía el tipo 2 o Senil, caracterizada por los altos niveles de glucosa en la sangre.

Fuente: “Las mujeres diabéticas son más propensas a la insatisfacción sexual”  (ABC)

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Sobre el autor

Pamela Palma vive del periodismo, pero su vida es el teatro, como canje, juega a mimetizarse con personajes, montajes y guiones del mundo real. Interpretarlos, para plasmar con letras y un poco de ritmo, pensamientos e historias. Desde su butaca, una fiel espectadora y desde Twitter @Doblepe

Hace años que se viene hablando de las grandes empresas transnacionales que subcontratan fábricas en países con gran riesgo social ya que de esta manera abaratan costos. El grave problema es que las segundas también tienen el mismo objetivo y para esto tienen paupérrimas condiciones laborales, sus trabajadores a diario se encuentran sometidos a tratos esclavizantes e incluso emplean a niños y los explotan. De acuerdo a la cifra entregada por Organización Internacional del Trabajo (OIT), en el mundo hay más de 168 millones de niños trabajando, especialmente en la industria de la moda.

937d028bcef0956664fd9609f4a49f3e

Sin embargo, existe una organización sin fines neozelandesa llamada "Child Labor Free" que nació con el objetivo de crear una etiqueta ética la cual acredite que las empresas que la usen no están relacionadas al trabajo infantil en ninguno de los procesos de producción de sus productos. Claro que para esto, la empresa debe someterse a la auditoría independiente de la consultora Ernst & Young. Michelle Pratt es la directora general y fundadora de Child Labor Free y declara que el trabajo de protección a los niños en la industria de la moda se encuentra en paralelo al de los productos con etiqueta "cruelty free" en la fabricación de cosméticos.

libre-de-esclavitud-infantil

"Child Labor Free" cuenta con el apoyo de UNICEF y ya tiene un prototipo de la etiqueta que será presentada en la próxima semana de la moda de Nueva Zelanda.

Caso GAP y Victoria’s Secret

[caption id="attachment_523820" align="aligncenter" width="660"]Child Labor In China Niña China trabajando en el algodón.[/caption] Existen diversos casos al rededor del mundo. Un ejemplo es el de GAP que en 2007 se convirtió en un gran escándalo tras conocerse la investigación del Sunday Observer que reveló que la marca usaba niños para hacer camisetas para niños. ¿Irónico no? También muy conocida es la historia de lo ocurrido con Victoria’s Secret en 2008, la compañía de lencería más famosa del mundo lanzó una campaña publicitaria asegurando que el algodón usado estaba libre de pesticidas y provenía de tratos justos. El asunto es que un año después Bloomberg News publicó una historia que rompería el corazón de millones de fanáticos de Victoria’s Secret en todo el mundo. El medio especializado en economía, informó que en la recolección de este algodón se usaba a varios niños ya que sus manos eran más pequeñas y rápidas, mucho más eficientes para este trabajo. Además, hubo una historia que particularmente la mayoría recuerda y es la de una niña de 13 años que era obligada a trabajar por su padre adoptivo. Ella debía hacer los surcos donde luego se plantaba el algodón y además estaba en pésimas condiciones alimenticias.

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