El amor según un hombre con trastorno obsesivo-compulsivo

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Fue a través de la poesía como Neil Hilborn, un hombre con trastorno obsesivo-compulsivo, halló la forma de superar sus problemas con las relaciones amorosas.

Neil Hilborn es un estadounidense que vive en Minnesota. En 2011 se graduó con honores de Macalester College y desde entonces ha estado muy metido en el mundo de la poesía y la escritura, siendo parte de varios equipos que entran a concursos sobre poesía. Sufre de trastorno obsesivo-compulsivo, que es un tipo de trastorno de ansiedad. Las personas que tienen TOC se sienten continuamente obligadas a repetir tanto las acciones como las palabras.

Es un desorden serio pues prácticamente les controla la vida. Hay muchas variantes del TOC, unas que sí son muy evidentes y otras que viven únicamente en la mente de aquellos que la tienen. Los obliga, por ejemplo, a lavarse las manos repetidamente en la misma ocasión, o inclusive hace que vean –pero en serio vean– a diminutos gérmenes en su piel todo el tiempo; hay casos en donde inclusive si ven que las cosas no están hechas o dichas de manera “perfecta” sienten que algo malo puede pasarles. Tienen esta manía de realizar acciones de manera compulsiva.

Obviamente esto altera mucho cómo viven su vida diaria y cómo se relacionan con las demás personas, pues muy poca gente sabe cómo tratarlos y ellos llegan a sentirse culpables por no poder controlar su inquietud, aprensión, temor o preocupación, y conductas repetitivas. Es un trastorno que puede controlarse, sin embargo, no puede eliminarse y definitivamente la parte más afectada del TOC es el área de relaciones personales.

Neil escribió y recitó un poema en un concurso hace unos cuantos meses en donde habla de lo que sintió al enamorarse y lo que pasa ahora que ella se fue. Personalmente puedo decirte que es de los poemas más hermosos que he escuchado en mi vida y quiero compartírtelo para que tú también se lo compartas a alguien más. Me tomé la libertad de traducírtelo pero aún así te dejo el video de su presentación para que escuches con sus propias palabras la desesperación y la tristeza en su voz.

La primera vez que la vi…
Todo en mi cabeza se silenció
Todos los tics, las imágenes constantes desaparecieron
Cuando tienes trastorno obsesivo compulsivo en realidad no tienes momentos callados
Inclusive en la cama estoy pensando
¿Cerré las puertas? Sí
¿Me lavé las manos? Sí
¿Cerré las puertas? Sí
¿Me lavé las manos? Sí
Pero cuando la vi, la única cosa en la que pude pensar fue en la curva de la horquilla de sus labios
O la pestaña en su mejilla
La pestaña en su mejilla
La pestaña en su mejilla
Sabía que debía hablar con ella
La invité a salir seis veces en treinta segundos
Ella dijo que sí después de la tercera
pero ninguna de las veces que pregunté se sintió bien así que tenía que seguir haciéndolo
En nuestra primera cita
pasé más tiempo organizando mi comida por colores de lo que pasé comiéndola o hablando con ella
Pero le encantó
Le encantaba que tuviera que besarla para despedirme 16 veces, o 24 si era miércoles
Le encantaba que me tomaba todo el tiempo caminar hacia casa porque había muchas grietas en la banqueta
Cuando nos mudamos juntos ella dijo que se sentía segura
como si nadie nos fuera a robar porque definitivamente había cerrado la puerta 18 veces
Yo siempre veía su boca cuando hablaba
Cuando hablaba
Cuando hablaba
Cuando hablaba
Cuando hablaba
Cuando me dijo que me amaba, su boca se curveaba hacia arriba en los bordes
En la noche ella se acostaba en la cama y me veía apagar todas las luces, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas, y prenderlas, y apagarlas
Ella cerraba los ojos y se imaginaba que los días y las noches pasaban frente a ella
Algunas mañanas empezaba a besarla para despedirme y ella sólo se iba porque estaba haciéndola llegar tarde al trabajo
Cuando me detenía en las grietas de la banqueta ella seguía caminando
Cuando me decía que me amaba su boca era una línea recta
Me dijo que estaba tomando mucho de su tiempo
La semana pasada empezó a dormir en casa de su madre
Me dijo que nunca debió dejarme apegarme tanto a ella; que todo esto fue un error, pero… ¡¿Cómo podría ser un error que no tenga que lavarme las manos después de tocarla?!
El amor no es un error y me está matando que ella pueda salirse de esto y yo no
No puedo
No puedo salir y encontrar a alguien nuevo porque siempre pienso en ella
Usualmente, cuando me obsesiono con algo, veo gérmenes escabulléndose en mi piel
Me veo a mí mismo siendo atropellado por una infinita línea de coches
Y ella fue la primera cosa hermosa en la que alguna vez me he estancado
Quiero despertar todas las mañanas pensando en la manera en la que agarra el volante
Cómo mueve las manijas de la regadera como si estuviera abriendo una caja fuerte
En cómo sopla las velas
cómo sopla las velas
cómo sopla las velas
cómo sopla las velas
cómo sopla…
Ahora sólo pienso en quién más está besándola
No puedo respirar porque él sólo la besa una vez­– ¡No le importa si es perfecto!
La quiero de regreso tanto que…
Dejo la puerta sin cerrar
Dejo las luces prendidas.

Tambien puedes seguirl a Neil Hilborn en Twitter y Tumblr.

Fuentes:  The Good News Poetry, Wikipedia