Lo que hace que tú misma sabotees tu vida sexual

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Antes de buscar explicaciones o culpar a tu pareja, observa lo que tú misma sientes o haces cuando tienes relaciones sexuales.

Siempre es más fácil tratar de encontrar una explicación de los problemas en lo externo, pero en realidad, muchas veces somos nosotros mismos quienes estamos haciendo una tormenta en un vaso de agua.

Cuando se trata de sexualidad y relaciones de pareja, la tendencia a delegar responsabilidades en la otra persona es aún mayor. Una mujer o un hombre que no acepta su sexualidad tal como es, tampoco va a aceptar que otros reconozcan su capacidad de disfrutar del sexo y la intimidad.

Si hay problemas en el ámbito sexual, es necesario evaluar las causas, pero también, hay que hacer un proceso de introspección. ¿Será mi pareja la que no me entiende o soy yo quien no logra conectarse consigo misma durante las relaciones sexuales?

Una de las cosas que pueden sabotear tu vida sexual es la percepción que tienes de ti misma. Si crees que nadie te puede considerar atractiva, incluso sabiendo que tu pareja cree que eres increíble, va a ser difícil que llegues a disfrutar de una vida sexual plena.

(cc) windsing / Pixabay

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Muchas personas hacen transacciones durante el sexo y se atienen a ello. Por ejemplo, la mujer sólo hace sexo oral si el hombre se lo hace a ella, o viceversa. Este tipo de comportamientos hacen del sexo algo sistematizado y poco espontáneo, y en consecuencia, tú también serás así en la cama si no te liberas de estas ideas.

Todos tenemos derecho a tener orgasmos, y si piensas que tú no deberías tenerlos, nunca los tendrás. Los orgasmos son algo natural, no hay nada tabú o secreto en ellos. Si te avergüenzas de tus orgasmos, te avergüenzas de tu sexualidad, de tu naturalidad.

Otro factor que puede sabotear tu vida sexual es la falta de comunicación y autoconocimiento. Si sabes lo que te gusta y quieres que tu pareja lo haga, debes decírselo o sugerírselo.

Si no hay comunicación, se construyen barreras innecesarias que lo único que hacen es desviar el objetivo principal de las relaciones sexuales: el placer y el disfrute.