Cinco señales de que tu relación ha llegado a su fin

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Decide calmada y sabiamente.

Tienes dudas, estás en un momento de extraña tensión, de desencantamiento, tal vez un poco de decepción, dudas, y sobre todo, desamor.

Es difícil asumir que una relación ha terminado, más aún complicado terminar y decidir, porque las probabilidades de arrepentirse o causar más tensión son altas.

Es por eso que Trendencias reunió estas cinco señales de que tu relación ha llegado a su fin, para que decidas con calma.

Te ha sido infiel o desleal

Aunque depende de la persona, de que hay gente poliamorosa o tolerante, hay personas que saben separar el amor del sexo, la infidelidad o deslealtad es crucial, pues implica un engaño, independiente del tipo de relación que tengan. Hay traiciones y traiciones, y si te sientes traicionado/a, tal vez es una mala señal.

Te avergüenzas de tu pareja (o ella se avergüenza de ti)

No se puede amar y avergonzarse constantemente de una persona. Y no es que un día particular tu pareja tenga un comportamiento inadecuado, según tus criterios. Es más bien no sentirte a gusto en la mayoría de las situaciones. Si alguien te avergüenza, es porque algo tan básico como sus valores no coinciden.

Pides perdón constantemente o sientes la necesidad de justificarte todo el tiempo

Por muy insegura que seas, hay cosas que no puedes pasar por alto. Si una persona no te acepta tal y como eres, si te juzga, si hace que te sientas fea, tonta, poco atractiva, inútil, o si provoca con sus palabras y hechos que te sientas constantemente culpable o humillada, es que no te quiere. Una persona que te ama, desea que estés a gusto contigo misma.

Sus discusiones son eternas

Las discusiones son inevitables, pero cuidado: no siempre son necesarias. La mayoría de las cosas se pueden hablar tranquilamente. Pero una relación te debe aportar más alegrías que discusiones.

No esperan lo mismo de la vida

Tú quieres tener hijos, él no, a ti te gusta viajar, pero él está feliz en casa; tu carrera va por delante de todo, pero él no lo entiende. Sin embargo nos olvidamos de que las prioridades cambian y las personas también. Y ahí ya depende de ti: si vivir con alguien que no comparte tu forma de ver la vida es mejor que estar sola, ya sabes qué es lo mejor.