La hipocresía de Red de Salud UC Christus y su defensa de la vida

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¿Dónde quedó la moral y la defensa a la vida con la que se oponían al aborto tres causales?

En un lugar donde la iglesia rige las normas de comportamiento y la vida en general, debería ser impensado que se actúe de manera en que el dinero sea más importante que la defensa de lo humanitario. Pero como sabemos las cosas no son como deberían en ninguna parte. Como dicen por ahí “en todas las casas se cuecen habas”, pero de ahí a ser hipócritas hay una línea que se cruzó mucho antes.

Un caso insigne de hipocresía en torno a los valores y la “moral” que se manifiesta públicamente es el de Red de Salud UC Christus que hace un buen rato vienen haciendo eco de sus prácticas contradictorias respecto de varios acontecimientos sociales en los que se han visto involucrados.

Uno de los hechos con los que se encuentra fuertemente criticada hoy en día es lo ocurrido en 2015 cuando Daniela Vargas de 13 años, quien necesitaba un trasplante de corazón urgente, fue sacada de la lista de espera por “precariedad familiar, social y personal”.

La niña que se encontraba bajo el cuidado del Servicio Nacional de Menores (Sename) murió días después de ser dada de alta justificada por los “médicos” de esta manera: “el éxito del trasplante cardíaco como una alternativa terapéutica extraordinaria recae no solamente en el acto quirúrigico propiamente tal, sino que además en un cuidado y seguimiento post operatorio adecuados, en el cual la adhesión al tratamiento y los controles médicos son vitales. Incluso, se ha recomendado internacionalmente que en situaciones de soporte social insuficiente, o incapacidad cognitiva del paciente, el trasplante estaría contraindicado”, publican en eldinamo.cl.

Sin embargo, tanto el Sename como su familia cuidadora habían asegurado su cuidado, por lo tanto, la justificación de la Red de Salud no es válida.

La propia Ministra de Salud de Chile, Carmen Castillo, salió a dar declaraciones sobre este incomprensible acto diciendo que no se cumplieron los protocolos, que el oficio explicando la situación enviado por Marcela Labraña, ex directora del Sename, fue respondido 12 días después y -por correo electrónico- no tomando en cuenta la urgencia por la posibilidad de que la menor sufriera un infarto.

Es impresionante ver cómo médicos que juraron proteger la vida y que son capaces de presionar con su renuncia en protesta por la aprobación del aborto en tres causales, sean incapaces de ayudar a una niña de 13 años que ya bastante ha sufrido, recordemos que se encontraba bajo el cuidado del Sename porque había sido víctima de abuso sexual dentro de su propio grupo familiar. Es impresentable ver cómo médicos católicos que hacen constantes críticas respecto de la moral para tomar una u otra decisión sobre un aborto en el caso de una violación a una niña no pongan ninguna objeción de conciencia frente al tratamiento de Fernando Karadima, sacerdote católico chileno acusado y condenado de pedofilia. Da para pensar cuál es la real labor de la Red de Salud UC Christus, por ahora me parece que este prestador de salud privado que nace de la unión de dos instituciones sin fines de lucro simplemente está lleno de médicos hipócritas y clasistas. Una verdadera vergüenza para el gremio.