Juli de Perotá Chingó: “Lo nuestro fue una cuestión de sincronía”

Juli de Perotá Chingó: “Lo nuestro fue una cuestión de sincronía”

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Conversamos con una de las vocalistas de la banda argentina que se presenta en Chile el 8 de diciembre en fiis.

La primera vez que escuché una canción de Perotá Chingó sentí una profunda vibración dentro de mi cuerpo, la cual se incrementaba conforme las intérpretes subían el volumen y tono de sus voces. Desde ese momento pasaron a ser un imprescindible en el soundtrack  de mi vida.

En un par de meses me enteré que Julia Ortiz y Dolores Aguirre, las dos voces de la banda, se habían convertido en un fenómeno musical desde el under argentino gracias a la viralización que permite internet. Hoy Perotá Chingó, integrado también por Diego Cotelo (Uruguay) y Martin Dacosta (Brasil), es una de las agrupaciones latinoamericanas con mayor impacto y reproducciones en Youtube. Ríe Chinito, una de sus canciones más populares y reconocidas, cuenta con más de 10 millones de vistas en la red social de videos.

Julia y Dolores crearon Perotá Chingó el verano de 2011 con el afán de viajar a dedo por la costa Uruguaya lo cual se financiaría, en parte, gracias a la interpretación de sus canciones y también de covers como el famoso “La Complicidad” de Willy Rodriguez vocalista de la banda puertorriqueña Cultura Profética. Son amigas hace más de 20 años y son oriundas de costa norte Porteña del Río de la Plata.

Ambas voces logran una sincronía que las hacen muy particulares y únicas en el continente, junto a los instrumentos que las acompañan y los compases de Diego y Martín crean música que remueve el alma cual mantra los chakras. Sin duda, su música inspira la contemplación y sanación interna.

La banda se presentará el 8 de diciembre en el cierre de Festival Internacional de Innovación Social fiiS que se realizará en el Parque Araucano (Santiago, Chile).

Conversé con Juli sobre “Aguas” el nuevo disco de Perotá Chingó publicado en Youtube, íntegramente y gratis, en julio pasado y que ya cuenta con más de un millón de reproducciones. También hablamos sobre el público que las ha convertido en todo un fenómeno y claro, sobre cómo resistir el peso del sistema cuando se busca vivir libre.

-Este disco es mucho más reposado, las letras tienen una vuelta más grande, hay un mensaje más profundo

Es un disco mucho más personal, todas las canciones y letras son cosas que realmente nos han pasado, cosas que hemos transitado y que a través de la música las expresamos y nos ponemos en ese lugar donde a todos en algún punto nos pasan esas cosas. Entonces, nos ponemos en ese lugar de seres humanos donde todos somos iguales en ese sentido. Nuestra forma de transmutarlo es a través de la música. Y si este disco es mucho más profundo para nosotros y de ahí puede que venga esa tranquilidad que escuchaste. Es más de adentro, más real.

-Una amiga me dijo que lo que ustedes expresan en sus letras y música interpreta lo que ella siente. ¿Qué opinas de esa idea?

Hay una sensación de que todos somos seres humanos y que a todos en algún punto nos pasa más o menos lo mismo con distintas caras con distintas pequeñas historias, distintos detalles, pero la realidad es que a todos nos pasa un poco lo mismo. Nosotros poniéndonos en ese lugar de “ah soy un ser humano como mi vecino” las canciones toman esa fuerza de que nos representan a todos. A mí me pasa un montón con música de otras personas que me encantan y que de repente digo “¡Woow está diciendo exactamente todo lo que me pasa!” y entiendo que es porque también se ponen en ese lugar y simplemente expresan lo que les pasa en su vida.

-Respecto de lo que ustedes cantan, y como dices, que a todos nos pasa un poco lo mismo, siento que ustedes entregan un mensaje que asegura que es posible sanarse, disfrutar la vida, contemplar la naturaleza. No se trata solo de lo que nos pasa sino cómo podemos transformarnos.

Eso también viene un poco de nuestra experiencia personal. Yo siento que Perotá es muy transparente en ese sentido. Lo que ustedes están escuchando es lo que nos pasa. Y la verdad es que nosotros también venimos en un proceso de cambio muy grande en donde nos llegó una ola de fama por así decirlo en donde tuvimos que ver qué nos pasaba con todo eso, incorporarlo a nuestra vida y dejar que nos transforme también, pero que nos transforme para bien para seguir evolucionando, para aprovechar este canal para entregar el mensaje que sentimos dar. Yo realmente siento que todos tenemos la capacidad de transformarnos, la capacidad de agarrar esas situaciones difíciles que nos pasan a todos en la vida y poder transmutarlas a algo mejor, que sea un escalón para subir, para seguir creciendo y evolucionando. Eso es lo que también se puede ver en la transformación de la música, lo que van viendo de Perotá que va cambiando viene un poco también porque nosotros también constantemente nos estamos transformando y dejando que la vida nos haga seguir creciendo.

-Me parece muy interesante lo que me dices, porque evidentemente para mucha gente la fama y el éxito son lo que buscan de manera prioritaria, sin embargo, creo que lo de ustedes fue como por… no sé si la palabra es casualidad, pero se dio por talento y por hacer un trabajo con amor.

Sí, yo siento que la mayoría de las bandas hace un trabajo para llegar a ese lugar. Lo nuestro fue una cuestión de sincronía que estábamos en un lugar adecuado en el momento preciso. Llegaron todas estas personas que estaban escuchándonos y que querían que les dijéramos algo. Por ejemplo, la primera vez que fuimos a tocar a Chile, la gente no sabía si tocábamos algo más que Ríe Chinito. La mayoría pensaba que era solo esa canción. Pero les había gustado tanto el video y la sensación que les había dado esa canción que no importa, era como “lo que me den aparte de eso va a estar bien”. Esa era la sensación que teníamos cuando llegamos, y decíamos “Oh que loco, las personas no tienen idea de quiénes somos ni nada pero igual quieren que vayamos a tocar para allá”. Entonces, a nosotros en algún punto nos llegó esta ola de vida y con eso también trabajarlo para que no se vaya para cualquier lado porque no es nuestra forma, no es lo que somos. La verdad es que no nos interesa ser la banda más famosa del mundo. No es nuestro plan para nada. Simplemente ser artistas coherentes con lo que estamos haciendo, coherentes con nuestra vida, poder dar el mensaje que sentimos dar, recibir también de las personas lo que nos vienen a traer, porque en los conciertos nos traen un montón de energía que a nosotros también nos nutre, entonces ese es nuestro fin, estar presentes y hacer lo que mejor podamos.

-Qué lindo. Conozco mucha gente que las sigue en Chile, muchas personas que de verdad están en organizaciones por una acción social, ya sea desde el feminismo, animalismo, protección de la naturaleza, revalorización de la humanidad, entre otros, entonces de verdad yo creo que ustedes representan esa voz de una vida más consciente. ¿Cómo es su relación con sus seguidores acá?

Los chilenos son los más motivados del mundo, ustedes y Colombia son los más fuertes en el sentido de que son muy prendidos. Cada vez que vamos de principio los chilenos fueron los primeros que nos convocaron a tocar. Nosotros no éramos ni una banda y la verdad es que de tantos mensajes que nos mandaron y todo fue como “Bueno vamos a Chile, ¡vamos a ver qué pasa allá!”. Así que es muy hermoso, nosotros sentimos a los chilenos sobre todo y a algunas partes de Argentina como los principales motivadores a que esto suceda, como si fueran los inversores de este proyecto porque la verdad es que fueron los primeros que estuvieron ahí prendidos y diciendo “¡vengan, vengan!”. Súper lindo.

-Me gustaría entrar en un tema que es más de contingencia, cuál es tu opinión, o de Perotá Chingó, respecto de lo que está pasando con el feminismo, de esta nueva consciencia que busca el respeto y que de alguna manera en Argentina se gestó en un movimiento súper importante que es “Ni Una Menos”. ¿Cómo lo ven ustedes? ¿Participan?

Voy a hablar por mí, pero creo que incluye un poco a Perotá también. Nosotros fuimos a tocar a Sao Paulo a Brasil y una chica desde el público me gritó feminista. “¡Juli feminista!”, como algo que a ella le gustaba, le parecía lindo. Y yo la verdad en el momento sentí decirle, “yo no soy feminista, ni machista”, porque me pasa un poco eso con todo. No soy de extrema nada, o sea no me voy a ningún extremo. Porque no es mi forma de expresarme, estoy completamente a favor de que cada uno encuentre su forma de expresarse y que si hay alguien que realmente siente el feminismo como su bandera me parece alucinante, no es mi forma de expresarme. Si me he dado cuenta que en las canciones, en los mensajes que damos, en la forma que tenemos de hablar a las feministas les gusta, se sienten identificadas. Pero no es mi bandera en particular. Con respecto a lo que es el despertar de la mujer yo estoy viendo que las mujeres están tomando una fuerza que es la que han tenido siempre. No es que ahora les está apareciendo. La mujer desde que puede parir, desde que tiene un cuerpo y puede tener un bebé es porque tiene una fuerza infinita. O sea es algo que es enorme. Entonces, lo que yo siento es que la mujer está empezando a valorar esa fuerza y entender que está buenísima y no por eso tengo que competir con la del hombre. Porque la de ellos es otra fuerza, para hacer otras cosas. Las mujeres tenemos un montón de fuerzas para llevar adelante situaciones que el hombre no puede y viceversa. En ese sentido es donde yo no me siento extrema. Somos todos seres humanos y por algo estamos todos acá, por algo compartimos hombres y mujeres en la tierra, animales, plantas.

-Claro, pero también hemos visto que durante mucho tiempo la mujer se ha visto sometida por el hombre, vemos la violencia, los femicidios, los abusos… por eso te preguntaba lo de “Ni una Menos” porque no ha sido muy justo de manera natural la situación de la mujer en esta gran historia.

La verdad es que no ha sido justo para nada y nosotras desde nuestro lugar lo que yo siento aportar es respetarme 100% y exigir respeto, eso puedo hacer desde mi lugar, desde mi espacio, más allá de si voy o no a una marcha de Ni Una Menos, o si colaboro con alguna situación. Desde mi lugar intento estar presente respetándome mucho, respetando mi cuerpo, respetar mi espacio y hacer educar a mi hijo varón y acompañarlo para que realmente sea un hombre que se respete a sí mismo y que respete a la mujer como lo que es. Eso siento que también es la nueva ola de cambio, el hecho de acompañar a estos niños que están llegando a la Tierra que sean adultos conscientes, en paz con lo que ellos son y en paz con lo que es una mujer. Esa es mi forma, la verdad es que no soy muy política en ese sentido por eso no puedo ponerme a hablar desde ese lado. Y si estoy a favor y apoyando este movimiento que está trayendo conciencia. Somos las personas que traemos los hijos al mundo, somos espectaculares, somos mujeres y la verdad es que tienen que respetarnos, y ese respeto empieza por el que cada una se tenga a sí misma.

-Qué les dirías a los seguidores de Belelú y de Perotá Chingó que en este momento se sienten abatidos por el sistema que te aleja de ti mismo, de tu humanidad, de tu naturaleza y te enajena; esos que están en búsqueda de la liberación de su espíritu. ¿Qué mensaje les darías para motivarlos a seguir en la búsqueda?

Lo que estoy sintiendo últimamente es que lo más importante es amarse a sí mismo por sobre todas las cosas pero no solo la idea romántica sino que ir a lo profundo de amarme aceptarme con todo el paquete que traigo, con toda la historia de mi familia, con todo lo que soy, con todo lo que tengo para dar, con todo lo que tengo para no dar, con todo lo que me cuesta, con lo lindo que soy, con todo lo que me gusta y lo que no, con mi ego, con todo, realmente conectar con amarse uno mismo y a partir de ahí conectar hacia afuera, realmente poder ver qué vengo a traer a la Tierra, porque todos venimos con algo para aportar. Y encontrar ese granito de arena es encontrar un tesoro. Respetarse, valorarse y desde ahí salir al mundo.